Las negociaciones para la venta de la histórica fábrica de dulce de leche San Ignacio al grupo Mexicano de Industrias y Marcas (MIYM) se encuentran en una etapa muy avanzada, según fuentes cercanas a la empresa. Se espera que esta semana se puedan tener definiciones sobre el acuerdo, aunque no se ha revelado el monto de la operación. MIYM, que ingresó al mercado argentino este año, ya ha adquirido otras empresas lácteas como Lácteos Aurora y Lácteos Karina, lo que refleja su estrategia de expansión en el sector.

San Ignacio, fundada en 1939 en Rosario, ha sido pionera en la producción de dulce de leche y logró posicionarse como líder en la exportación de este producto, llegando a mercados como Japón, Estados Unidos y varios países europeos. En 1978, realizó su primera exportación a Alemania y fue la primera empresa argentina en obtener la certificación para ingresar a la Unión Europea. La compañía ha evolucionado a lo largo de los años, trasladando su producción a Sauce Viejo y expandiendo su capacidad con la adquisición de una planta dedicada a la producción de quesos en 1998.

La historia de San Ignacio está marcada por varios cambios de propiedad, siendo adquirida en 2011 por el grupo francés Laiteries Hubert Triballat y luego vendida a un grupo de empresarios argentinos en 2013. Bajo su gestión, la empresa ha incrementado significativamente su producción y exportación, destacándose en el mercado del dulce de leche y el queso azul. En 2023, se destacó que San Ignacio era la principal exportadora de dulce de leche de Argentina y la segunda en queso azul, con un 85% de su producción de queso destinada al mercado exterior.

La llegada de MIYM al mercado argentino se alinea con su estrategia de optimización de cuencas lecheras y desarrollo de productos lácteos, incluyendo leche en polvo y quesos. La compañía mexicana ha crecido un 150% en volumen de litros comercializados en los últimos ocho años, lo que indica una fuerte demanda en el sector. La producción anual de dulce de leche en Argentina ronda las 128,000 toneladas, de las cuales solo un 3% se exporta, lo que sugiere un amplio potencial de crecimiento para empresas como San Ignacio bajo la gestión de MIYM.

A futuro, será importante observar cómo se desarrollan las negociaciones y si MIYM implementará cambios en la estrategia de producción y distribución de San Ignacio. La industria láctea en Argentina enfrenta desafíos, pero también oportunidades significativas, especialmente en el ámbito de exportaciones. La finalización de esta venta podría marcar un hito en la consolidación del sector lácteo argentino, y se espera que se den a conocer más detalles sobre la operación en los próximos días, lo que podría influir en la dinámica del mercado local y regional.