El Gobierno argentino ha implementado una flexibilización en los controles sobre las operaciones en dólares, buscando incentivar la bancarización y facilitar el ingreso de ahorros al sistema financiero formal. A partir de junio de 2026, los bancos no están obligados a solicitar comprobantes sobre el origen de los fondos para depósitos en dólares que no superen los 40 Salarios Mínimos, Vitales y Móviles (SMVM). Con el salario mínimo actual, este límite se traduce en aproximadamente $14.712.000, lo que equivale a cerca de USD 10.000.

Por debajo de este umbral, las entidades financieras solo necesitan identificar al titular de la cuenta, sin requerir documentación adicional sobre la procedencia del dinero. Esta medida busca fomentar la confianza en el sistema bancario y alentar a los ahorristas a canalizar sus fondos hacia el sistema formal, en lugar de mantenerlos en efectivo o en el mercado informal. Sin embargo, si los depósitos superan el límite establecido, los bancos tienen la facultad de solicitar documentación que respalde el origen de los fondos, alineándose con las normativas de prevención del lavado de dinero.

Las operaciones que pueden justificarse incluyen la compra de dólares a través de canales oficiales, operaciones de dólar MEP, así como la venta de inmuebles, vehículos o inversiones en criptomonedas que cuenten con respaldo documental. Este cambio en la regulación también se enmarca en un contexto más amplio de control financiero, donde ARCA (la Agencia de Recaudación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) mantiene parámetros de control sobre diversos movimientos financieros. Por ejemplo, las transferencias y acreditaciones bancarias tienen un límite de seguimiento de $50 millones mensuales para personas físicas y $30 millones para empresas.

Superar estos montos no implica automáticamente una infracción, pero puede desencadenar solicitudes de información adicional por parte de las entidades financieras. Por ello, los especialistas recomiendan a los ahorristas conservar comprobantes de ingresos, ventas e inversiones para poder justificar cualquier movimiento ante eventuales requerimientos. Este enfoque proactivo puede ayudar a evitar inconvenientes y facilitar el manejo de los fondos en el sistema bancario.

A futuro, es importante monitorear cómo estas medidas impactan en la confianza del público hacia el sistema bancario y si logran efectivamente aumentar la bancarización en el país. Con el contexto económico actual y la inflación que afecta a Argentina, la capacidad de los ciudadanos para ahorrar en dólares y mantener su poder adquisitivo será crucial. Las decisiones del Gobierno en torno a la regulación de los depósitos en dólares también podrían influir en la estabilidad del tipo de cambio y en las expectativas de los inversores en el mercado local.