Recientemente, destacados referentes del sector energético y minero argentino se reunieron en el programa Aguas Arriba para discutir el potencial de crecimiento que representan Vaca Muerta y la minería para el país. Matías Kulfas, ex ministro de Desarrollo Productivo, enfatizó que aunque las inversiones en estos sectores son alentadoras, la explotación de recursos no garantiza automáticamente un desarrollo productivo equitativo. Según Kulfas, si el crecimiento se concentra en pocos sectores, se corre el riesgo de construir un país que no beneficie a la mayoría de la población.

El contexto actual muestra una clara dicotomía en la economía argentina: por un lado, se observan proyectos de inversión en Vaca Muerta y minería, mientras que, por otro, la industria manufacturera enfrenta una caída en su actividad. Datos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Argentina (ADIMRA) indican que la utilización de la capacidad instalada en las empresas se encuentra en solo un 40%, lo que refleja una situación preocupante en el sector. Esta contradicción plantea interrogantes sobre cómo integrar efectivamente a las empresas locales en las cadenas de valor de estos proyectos, especialmente cuando el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) favorece a los importadores.

Los líderes del sector, como Jorge Scian e Inés Gerbaudo, subrayaron la importancia de que las empresas argentinas, especialmente las metalúrgicas de Buenos Aires y Córdoba, se adapten a las demandas de los sectores de Oil & Gas y minería. A pesar de que estas empresas han invertido en tecnología y capacitación, el desafío radica en su integración efectiva en las cadenas de valor. Gerbaudo destacó que el clúster de minería en Córdoba se está enfocando en nichos de mercado y en la necesidad de reconversión para competir con las importaciones.

Desde Mendoza, Lucas Erio defendió la estrategia provincial de mantener la actividad hidrocarburífera convencional mientras se prepara para el desarrollo de Vaca Muerta. Mendoza produce cerca del 9% de los hidrocarburos del país y ha implementado el Plan Andes, que incluye reducciones de regalías para mejorar la competitividad. Además, la provincia ha comenzado a abrirse a la minería y las energías renovables, lo que podría diversificar aún más su economía.

Los participantes coincidieron en que la clave para enfrentar los desafíos futuros radica en la colaboración entre el sector público y privado. Kulfas propuso la creación de una política industrial que involucre a todos los actores de la cadena productiva, mientras que Scian enfatizó la necesidad de generar políticas industriales que trasciendan los cambios de gobierno. La articulación entre empresas, universidades y centros tecnológicos será fundamental para aprovechar el potencial de Vaca Muerta y la minería, y para asegurar que los beneficios de estos sectores se distribuyan de manera más equitativa en la sociedad argentina.