El gobierno de Neuquén, liderado por Rolando Figueroa, ha dado un paso significativo al enviar a la Legislatura provincial un acuerdo con YPF que busca impulsar el desarrollo del proyecto Argentina LNG. Este acuerdo, firmado el 4 de junio, tiene como objetivo acelerar la exportación de gas de Vaca Muerta, una de las formaciones de gas no convencional más grandes del mundo. La propuesta incluye un marco regulatorio y fiscal que promete estabilidad por 30 años, lo que podría convertir a Neuquén en un polo exportador de Gas Natural Licuado (GNL) en América Latina.

El convenio establece beneficios fiscales y regulatorios que son esenciales para atraer inversiones en un contexto internacional donde la competencia por recursos energéticos es feroz. Entre los puntos más destacados, se incluye una garantía de estabilidad fiscal que se extenderá por tres décadas para las actividades relacionadas con el proyecto en concesiones específicas. Este tipo de garantías son cruciales para los inversores, ya que les proporciona un marco predecible para sus inversiones a largo plazo, lo que podría resultar en un aumento significativo de la producción de gas y, por ende, en las exportaciones.

Además, el acuerdo contempla un esquema especial de regalías que variará entre el 7,5% y el 12%, dependiendo de los precios internacionales del GNL, medidos a través del índice JKM (Japan Korea Marker). Este mecanismo es fundamental para asegurar que la provincia obtenga ingresos adecuados en función de las condiciones del mercado global. La exención del impuesto sobre los Ingresos Brutos para ciertas operaciones también se presenta como un incentivo atractivo para las empresas que buscan maximizar sus márgenes en un entorno competitivo.

YPF, como parte del acuerdo, se compromete a invertir hasta 175 millones de dólares en infraestructura, lo que no solo beneficiará a la empresa, sino que también mejorará las condiciones de vida en las comunidades cercanas a las actividades hidrocarburíferas. Este enfoque en la infraestructura es vital, ya que permitirá a la provincia no solo aumentar su capacidad de producción, sino también mejorar los servicios públicos y la calidad de vida de los residentes. La construcción de un gasoducto específico para el complejo exportador de GNL es uno de los proyectos más ambiciosos en este sentido, y su éxito podría transformar la economía local.

El impacto de este acuerdo podría ser significativo para la economía argentina en su conjunto. Neuquén, al convertirse en un actor clave en el mercado energético global, podría atraer inversiones que generen empleo y nuevas fuentes de ingresos. La decisión final de inversión (FID) que YPF deberá presentar en un plazo de 24 meses será un hito crucial para el avance del proyecto. Si se logra el financiamiento necesario, el acuerdo podría entrar en vigencia y marcar el inicio de una nueva era para el sector energético en Argentina.

A futuro, los inversores deben estar atentos a la aprobación legislativa del acuerdo y a la presentación de la FID por parte de YPF. Estos eventos serán determinantes para el desarrollo del proyecto y su capacidad de generar un impacto positivo en la economía de Neuquén y del país. La evolución de los precios internacionales del GNL también será un factor clave a monitorear, ya que influirá directamente en la rentabilidad del proyecto y en las regalías que percibirá la provincia.