- La inflación en EE.UU. alcanzó el 4,2% anual, el nivel más alto en tres años.
- El riesgo país argentino subió a 503 puntos básicos, aunque la Bolsa de Buenos Aires cerró con una leve alza del 0,2%.
- La reciente licitación de deuda en pesos captó $6,1 billones, permitiendo postergar vencimientos hasta 2028 y 2030.
- El dólar oficial se mantuvo estable en $1.464,95, mientras que el dólar blue cayó a $1.450.
- Las tasas de interés de los plazos fijos continúan en descenso, generando dudas sobre los carry trades en pesos.
Los mercados financieros globales experimentaron una nueva ola de inestabilidad, marcada por tensiones geopolíticas y datos económicos preocupantes. En particular, el conflicto en el estrecho de Ormuz, donde Irán derribó un helicóptero estadounidense, ha reavivado temores sobre la seguridad en la región. Además, la inflación en Estados Unidos alcanzó el 4,2% anual, el nivel más alto en tres años, lo que ha llevado a los analistas a prever un posible aumento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal en su próxima reunión, programada para el 16 y 17 de junio. Esta combinación de factores ha llevado a un ambiente de aversión al riesgo en los mercados internacionales, con caídas significativas en índices como el S&P 500 y el Nasdaq, que perdieron 1,6% y 2% respectivamente.
A pesar de este contexto global adverso, el mercado argentino ha mostrado una notable calma. Con un superávit fiscal y una política de no emisión, el país parece estar aislado de las turbulencias externas. El Banco Central de la República Argentina (BCRA) ha estado comprando dólares, aunque ha perdido reservas en el proceso, y el riesgo país ha subido ligeramente, alcanzando los 503 puntos básicos. Sin embargo, la Bolsa de Buenos Aires logró cerrar con una leve alza del 0,2%, destacándose en un entorno donde la mayoría de las bolsas de la región, como las de Brasil y México, también registraron pérdidas.
La reciente licitación de deuda en pesos ha sido un factor clave en la estabilidad del mercado local. El secretario de Finanzas, Luis Caputo, logró captar $6,1 billones, superando las expectativas y permitiendo postergar vencimientos de deuda hasta 2028 y 2030. Esta operación ha sido bien recibida por los inversores, quienes ven en ella una señal de que la Argentina podría mejorar su calificación crediticia y, por ende, abrirse a una mayor inversión internacional. La mayoría de los fondos captados se destinaron a bonos duales ajustados por CER o tasa TAMAR, lo que indica una preferencia por instrumentos que ofrecen cierta protección contra la inflación.
En el ámbito cambiario, el dólar oficial se ha mantenido relativamente estable, cerrando a $1.464,95, mientras que el dólar blue bajó a $1.450. Esta estabilidad en el tipo de cambio ha permitido que las tasas de interés de los plazos fijos continúen en descenso, lo que podría generar dudas sobre la viabilidad de los carry trades en pesos, dado que las tasas son negativas en términos reales. La baja en la tasa de los plazos fijos, que se sitúa en un 19,5% anual para montos pequeños, contrasta con la inflación, que sigue siendo un tema de preocupación para los analistas.
De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la reunión de la Reserva Federal y a los próximos pagos de cupones y amortizaciones de deuda que se realizarán el 9 de julio. La situación de las reservas argentinas sigue siendo un punto crítico, y Fitch Ratings ha advertido sobre el crecimiento desigual en el país, lo que podría afectar la confianza de los inversores. A medida que se acercan estos eventos, el mercado local podría experimentar más volatilidad, especialmente si las condiciones externas continúan deteriorándose. La atención también se centrará en cómo se comportarán los commodities, ya que el petróleo ha mostrado un repunte reciente, lo que podría influir en la economía local.
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