El presidente de ADEBA, Javier Bolzico, anunció que se espera una disminución en la cartera irregular de créditos durante el segundo semestre de 2026. Esta expectativa surge tras un período de deterioro que comenzó a mediados de 2025, donde la mora había aumentado considerablemente. Bolzico enfatizó que esta mejora en la calidad de los créditos permitirá un repunte en el dinamismo del crédito, especialmente en los segmentos de consumo, que han sido los más afectados en los últimos meses.

A pesar de que los préstamos han mostrado un crecimiento nominal, el crédito en pesos ha estado en retroceso en términos reales, lo que ha dificultado la recuperación de líneas de financiamiento para familias y consumo. Los datos indican que préstamos personales, tarjetas de crédito y créditos hipotecarios siguen enfrentando serias dificultades para reactivarse. En este contexto, Bolzico destacó que los bancos han manejado el aumento de la mora con niveles adecuados de capital y previsiones, lo que les ha permitido actuar proactivamente con sus clientes.

La situación del crédito en Argentina es crítica, ya que actualmente representa solo el 12,5% del PBI, uno de los niveles más bajos de la región. Bolzico subrayó la necesidad de que el crédito alcance al menos el 25% del PBI en los próximos años, con el objetivo de alinearse con el promedio regional que ronda el 50%. Esta meta no solo es ambiciosa, sino que también es fundamental para la estabilización económica del país, ya que una mayor intermediación financiera podría impulsar el crecimiento económico.

Para lograr esta expansión en el financiamiento, Bolzico sugirió que es esencial desarrollar mecanismos de fondeo de largo plazo a través del mercado de capitales. Esto es particularmente relevante para los créditos hipotecarios, que requieren recursos estables y plazos más largos para su crecimiento. Además, resaltó el potencial de los ahorros que los argentinos mantienen fuera del sistema financiero, que ascienden a aproximadamente 330.000 millones de dólares, de los cuales alrededor de 250.000 millones están dentro del país. Atraer estos fondos al sistema bancario es crucial para mejorar la capacidad de crédito.

Por otro lado, Bolzico también criticó la alta carga tributaria que enfrenta el sector financiero, argumentando que los impuestos sobre las operaciones bancarias limitan el rendimiento de los depósitos y aumentan el costo del crédito. En particular, mencionó que algunos municipios aplican tasas de entre 5% y 8% sobre los ingresos totales de las entidades financieras, lo que resulta incompatible con un desarrollo sostenible del crédito. A pesar de estos desafíos, ADEBA mantiene una perspectiva optimista, confiando en que la combinación de una menor mora, una mayor estabilidad macroeconómica y un eventual crecimiento de los depósitos permitirá una recuperación gradual del crédito en los próximos años.