- El índice dólar cerró en 99,875 puntos, cayendo un 0,1%.
- La inflación en EE.UU. alcanzó un 4,2% interanual, el nivel más alto en tres años.
- Wall Street vio pérdidas superiores al 1,8%, con el Dow Jones cayendo un 1,87%.
- El sector de semiconductores perdió un 3,6%, afectando a gigantes como Nvidia y Broadcom.
- Los precios del petróleo subieron cerca del 2%, aumentando preocupaciones sobre la inflación global.
- El índice de volatilidad VIX subió, reflejando el nerviosismo en los mercados.
El índice dólar, que mide el valor del billete verde frente a una cesta de seis monedas de referencia, retrocedió un 0,1% y cerró en 99,875 puntos. Este descenso se produjo tras la publicación de datos de inflación en Estados Unidos, que alcanzó un 4,2% interanual en mayo, el nivel más alto en tres años. Aunque el dato no sorprendió al mercado, sí generó un cambio en las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal (Fed), moderando las apuestas a un aumento inmediato de las tasas de interés.
La inflación estadounidense, impulsada por el aumento en los precios de la energía debido al conflicto en Medio Oriente, ha llevado a los analistas a ajustar sus proyecciones. A pesar de que la mayoría de los economistas espera que la Fed mantenga su tasa de referencia sin cambios durante el resto de 2026, las tensiones geopolíticas han comenzado a influir en la percepción del riesgo en los mercados. Esto se tradujo en una caída significativa de las acciones en Wall Street, donde el índice Dow Jones perdió un 1,87%, el S&P 500 cayó un 1,62% y el Nasdaq retrocedió un 1,98%.
Las acciones tecnológicas, en particular, sufrieron un fuerte golpe. El sector de semiconductores vio un descenso del 3,6%, con empresas como Nvidia y Broadcom entre las más afectadas. Este deterioro en el sector tecnológico es notable, ya que el S&P 500 se encuentra más de un 10% por debajo de su máximo reciente, entrando así en territorio de corrección. La incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán ha exacerbado esta situación, con el presidente Donald Trump advirtiendo sobre posibles ataques si no se llega a un acuerdo.
La escalada de tensiones en el Medio Oriente también ha tenido un impacto en los precios del petróleo, que cerraron con ganancias cercanas al 2%. Este aumento en los precios del crudo refuerza las preocupaciones sobre la inflación global y la política monetaria, lo que podría afectar a los mercados emergentes, incluyendo Argentina. La volatilidad en los mercados de valores se refleja en el índice VIX, que ha vuelto a subir, indicando un aumento en el nerviosismo entre los inversores. Además, movimientos corporativos significativos, como la caída del 28% de Super Micro Computer tras anunciar un plan de recaudación de 7.000 millones de dólares, han contribuido a la presión sobre los activos financieros.
Mirando hacia el futuro, los inversores deberán estar atentos a la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, así como a los próximos datos económicos que puedan influir en la política de la Fed. La próxima reunión de la Reserva Federal está programada para septiembre, y cualquier indicio de cambios en las tasas de interés podría tener un impacto significativo en los mercados. Además, el comportamiento del petróleo y su relación con la inflación global serán factores clave a seguir, ya que un conflicto prolongado en el Medio Oriente podría tener repercusiones en la economía argentina, que ya enfrenta desafíos inflacionarios propios.
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