- El Mundial 2026 se llevará a cabo del 11 de junio al 19 de julio en 16 ciudades de América del Norte.
- Se estima que el torneo generará hasta US$80.100 millones en producción económica global.
- Estados Unidos tendrá un impacto de US$30.500 millones en producción económica y US$17.200 millones en su PBI.
- Las ciudades anfitrionas tienen un PBI conjunto de US$11,1 billones y atraen más de 33 millones de visitantes internacionales al año.
- Históricamente, los países anfitriones experimentan un aumento de 0,4 puntos porcentuales en su PBI en el año posterior al Mundial.
El Mundial de Fútbol 2026, que se llevará a cabo entre el 11 de junio y el 19 de julio, promete ser un evento de magnitudes económicas sin precedentes para América del Norte. Con la participación de 48 selecciones y 104 partidos en 16 ciudades de Estados Unidos, Canadá y México, se estima que el torneo generará hasta US$80.100 millones en producción económica global. Este evento no solo atraerá la atención de millones de aficionados, sino que también tendrá un impacto significativo en el Producto Bruto Interno (PBI) mundial, aportando alrededor de US$40.900 millones y respaldando cerca de 824.000 empleos en la región.
Estados Unidos, como el país anfitrión principal, se beneficiará considerablemente, con un impacto estimado de US$30.500 millones en producción económica y US$17.200 millones en su PBI. Este es un aumento notable en comparación con el Mundial de 1994, cuando el país organizador tenía un PBI de US$7,2 billones. En la actualidad, la economía estadounidense asciende a US$31,9 billones, lo que refleja un crecimiento robusto y una mayor capacidad para aprovechar eventos de esta magnitud. Las ciudades anfitrionas, que acumulan un PBI conjunto de US$11,1 billones, están bien posicionadas para maximizar los beneficios económicos.
El contexto en el que se desarrollará el Mundial no es del todo favorable, ya que se encuentra en medio de tensiones comerciales entre Estados Unidos, Canadá y México. La administración de Donald Trump, que podría buscar un segundo mandato en 2026, ha intensificado la guerra comercial con sus vecinos del norte y del sur. Esto ha llevado a la implementación de medidas de represalia y ha generado incertidumbre en el clima de negocios. Sin embargo, a pesar de estas tensiones, se espera que el torneo atraiga a más de 6.000 millones de personas a nivel global, lo que representa más del 75% de la población mundial.
Desde una perspectiva económica, los organizadores del Mundial anticipan un incremento en el crecimiento del PBI de los países anfitriones. Históricamente, los países que han sido sede de un Mundial han experimentado un aumento promedio de 0,4 puntos porcentuales en su crecimiento económico en el año posterior al evento. Esto sugiere que, a pesar de las tensiones actuales, el Mundial podría ofrecer una oportunidad para revitalizar las economías locales y fomentar el turismo y el comercio en las ciudades anfitrionas.
A medida que se acerca la fecha del torneo, es crucial observar cómo se desarrollan las relaciones comerciales entre Estados Unidos, Canadá y México. La situación política en Estados Unidos, especialmente con las elecciones presidenciales de 2024 en el horizonte, podría influir en la percepción de los inversores y en la estabilidad económica de la región. Además, el impacto de la pandemia de COVID-19 en la industria del turismo y los eventos masivos también será un factor determinante en el éxito del Mundial 2026. Las decisiones políticas y económicas que se tomen en los próximos meses serán clave para el desarrollo de este evento y su repercusión en la región.
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