- El precio promedio de la carne vacuna se ubicó en $18.569 en mayo.
- El pollo fresco subió un 2,3% y el pechito de cerdo un 2,8% en el mismo mes.
- La carne vacuna acumula un aumento interanual del 57,9%, pero muestra signos de estabilidad.
- Las variaciones en precios fueron heterogéneas, con aumentos en Rosario y caídas en Córdoba.
- La economista Eugenia Brusca sugiere que el poder adquisitivo sigue siendo un factor crítico en el consumo de carne.
El precio de la carne vacuna en Argentina se mantuvo estable por segundo mes consecutivo, con un leve aumento del 0,1% en mayo, alcanzando un promedio de $18.569 en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Este dato es alentador para el Gobierno, ya que sugiere una posible desaceleración en la inflación, un tema crítico en la agenda económica del país. En abril, el precio de la carne había permanecido sin cambios, rompiendo una tendencia alcista que había persistido durante varios meses. La estabilidad en los precios de la carne vacuna es especialmente significativa, dado que este producto es un componente clave en la canasta alimentaria de los argentinos y tiene un impacto directo en los índices de inflación.
En contraste con la carne vacuna, otros productos cárnicos han experimentado aumentos más pronunciados. El pollo fresco subió un 2,3% en mayo, alcanzando un precio de $5.048, mientras que el pechito de cerdo incrementó su valor en un 2,8%, con un costo de $9.151. Estos aumentos en el pollo y el cerdo contrastan con la estabilidad de la carne vacuna, lo que podría reflejar cambios en las preferencias de consumo y la oferta disponible en el mercado. Además, dentro de los cortes vacunos, se observaron subas en productos como la picada común (2,9%) y el lomo (2%), aunque también hubo bajas en otros cortes como el cuadril y la falda.
El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) destacó que la variabilidad en los precios de la carne vacuna fue heterogénea en diferentes regiones del país. En Rosario, los precios aumentaron un 0,7%, mientras que en Córdoba se registró una caída del 0,5%. En el AMBA, la Ciudad de Buenos Aires mostró una baja del 1%, mientras que otras zonas del conurbano experimentaron leves incrementos. Esta diversidad en los precios refleja las condiciones locales del mercado y la oferta y demanda en cada región.
A pesar de que la carne vacuna acumula un aumento interanual del 57,9%, la tendencia de estabilidad observada en mayo sugiere que el mercado podría estar entrando en una fase de mayor equilibrio. La economista Eugenia Brusca del IPCVA mencionó que mayo suele ser un mes tranquilo en términos de precios, debido a la estacionalidad y a una faena que se mantiene por debajo del millón. Las condiciones climáticas favorables, como la disponibilidad de pasto y lluvias estables, también han contribuido a esta estabilidad. Sin embargo, la economista advirtió que el poder adquisitivo de los consumidores sigue siendo un factor crítico, ya que la baja en los precios de la carne no necesariamente se traduce en un aumento en el consumo.
De cara al futuro, los expertos sugieren que los precios de la carne podrían mantenerse estables durante el invierno, siempre y cuando no se presenten factores externos que alteren esta tendencia. La retención de ganado por parte de los productores, influenciada por la disponibilidad de pasto y las condiciones climáticas, será un aspecto a monitorear. Además, el comportamiento de la exportación de carne, que se mantiene firme, podría influir en la oferta interna. En este contexto, se recomienda a los inversores prestar atención a las políticas internas y externas que puedan afectar el mercado cárnico, así como a la evolución del poder adquisitivo de los consumidores en los próximos meses.
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