En un contexto de transformación industrial, Perú se posiciona para diversificar su producción más allá de los sectores tradicionales. Según el Ministerio de Producción, se identifican tres industrias clave que podrían marcar la pauta en los próximos años: la industria naval, la aeronáutica y la automotriz. El ministro César Quispe destacó que el crecimiento del sector naval alcanzó un impresionante 204% en el último año, impulsado por la construcción de buques y actividades de reparación, lo que representa un valor agregado bruto de S/ 2,562 millones.

La industria naval se beneficia de proyectos estratégicos como el puerto de Chancay, que se proyecta como un hub para los barcos más grandes del mundo. Este desarrollo no solo busca atraer inversiones, sino también fomentar cadenas productivas que involucren a micro y pequeñas empresas (mypes). Actualmente, existen 10 empresas certificadas para proveer al Servicio Industrial de la Marina (SIMA) y Hyundai Heavy Industries, pero se espera que este número crezca significativamente gracias a programas de capacitación técnica en colaboración con la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA).

En paralelo, la industria aeronáutica también muestra un potencial considerable. Aunque actualmente solo hay una mype en Perú que produce partes de motores para compañías como Boeing, el gobierno está impulsando el desarrollo de capacidades de mantenimiento y fabricación de componentes. Esto podría abrir la puerta a nuevas empresas locales especializadas en este sector, que aún está en sus inicios. La expectativa es que más empresas se integren a esta cadena de producción, lo que podría diversificar aún más la economía peruana.

Por otro lado, el Parque Industrial de Ancón se presenta como un nuevo polo de desarrollo industrial, donde se espera atraer inversiones por más de US$ 1,200 millones. Este parque busca fomentar la industria automotriz, con un enfoque en la fabricación de vehículos y partes. La estrategia incluye la posibilidad de ensamblaje de autos, aprovechando la cercanía a los puertos de Chancay y Callao. Esta iniciativa podría transformar la matriz productiva del país, alineándose con tendencias globales hacia energías renovables y vehículos eléctricos.

Sin embargo, el crecimiento general de la industria peruana enfrenta desafíos. Se anticipa que el fenómeno de El Niño impactará negativamente en algunos rubros, como el textil y la pesca, lo que podría llevar a un ajuste en las proyecciones de crecimiento del sector manufacturero. Aunque inicialmente se esperaba un crecimiento del 3.6% para 2026, ahora se estima que podría ser de entre 2.5% y 3%, dependiendo de la duración del fenómeno climático. Este ajuste resalta la importancia de fortalecer la innovación y modernización de las mypes, que son fundamentales para el aparato productivo del país.