La recaudación tributaria de Argentina experimentó un leve repunte en mayo, alcanzando los $21,51 billones, lo que representa un incremento interanual del 35,6% nominal. Este aumento se traduce en un crecimiento real del 1,7%, poniendo fin a una racha de nueve meses de caídas consecutivas. Este cambio positivo se atribuye principalmente al vencimiento de las declaraciones juradas del impuesto a las Ganancias, que tuvo un impacto significativo en los ingresos fiscales del mes.

El informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), liderado por Nadin Argañaraz, señala que la inflación anual en mayo fue del 33,4%, lo que permitió que la recaudación nominal superara la inflación y generara un incremento real. En particular, el impuesto a las Ganancias, que es uno de los pilares del sistema tributario argentino, aportó $8 billones, mostrando un aumento del 25,8% en términos reales. Este mes, el vencimiento de la declaración jurada del impuesto a las Ganancias Sociedades correspondiente al período fiscal 2025 fue crucial para este resultado.

Sin embargo, la recaudación también estuvo marcada por una baja base de comparación, dado que el año anterior se registraron ingresos menores. Esto se debió a los altos anticipos determinados por el crecimiento de la actividad financiera en el período fiscal 2023. Además, la recaudación se vio impulsada por otros tributos, como los reintegros a las exportaciones, que aumentaron un 85%, y Bienes Personales, que subió un 46,6%. A pesar de esto, el IVA, que es uno de los principales indicadores del consumo, sufrió una caída del 8,1% en términos reales, marcando su décima baja consecutiva.

La caída en la recaudación del IVA se atribuye a varios factores, incluyendo un mayor acogimiento de deuda corriente a planes de pago y mayores devoluciones a exportadores. Asimismo, los aportes y contribuciones de la seguridad social descendieron un 4,6% real interanual, afectando la recaudación en un contexto de caída del salario real y del empleo formal. Este descenso se vio acentuado por la implementación de una alícuota reducida de las cargas patronales para nuevos trabajadores desde el 1 de mayo, en el marco del Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral.

En los primeros cinco meses de 2026, la recaudación tributaria nacional total descendió un 4,9% real interanual. Sin embargo, al excluir los tributos vinculados al comercio exterior, la baja fue del 3,5%. Este contexto fiscal es relevante para los inversores, ya que la salud de la recaudación tributaria es un indicador clave de la actividad económica y puede influir en las decisiones de política monetaria del Banco Central. A medida que se avanza hacia la segunda mitad del año, será importante monitorear la evolución de la recaudación y su relación con la inflación y el consumo, especialmente en un entorno donde la economía argentina enfrenta desafíos significativos.

A futuro, los inversores deberán estar atentos a las próximas declaraciones juradas y a las medidas fiscales que el gobierno implemente para estimular la recaudación. La evolución del IVA y su impacto en el consumo serán indicadores clave a seguir, así como la respuesta del mercado laboral a las nuevas políticas de formalización. La situación fiscal de Argentina sigue siendo un tema crítico, especialmente en el contexto de la incertidumbre económica regional y global.