El conflicto en Medio Oriente ha generado preocupaciones significativas para el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la mayor obra de infraestructura petrolera en Argentina. Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, expresó su inquietud durante la Conferencia Anual de Arpel en Buenos Aires, señalando que la situación actual podría afectar la llegada de dos monoboyas cruciales que se están construyendo en Emiratos Árabes Unidos. Estas estructuras son esenciales para la operación de la terminal exportadora de Punta Colorada, en Río Negro, y su retraso podría impactar el cronograma de exportaciones de petróleo del país.

La escalada del conflicto bélico ha elevado la incertidumbre sobre las rutas comerciales en una de las zonas marítimas más sensibles del mundo, particularmente en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el tránsito de petróleo. Las monoboyas, que permitirán cargar buques VLCC (Very Large Crude Carrier) con capacidad para transportar hasta dos millones de barriles por viaje, son fundamentales para el esquema exportador de Vaca Muerta. La terminal de Punta Colorada fue seleccionada en parte por su profundidad natural, que facilita la operación de estas grandes embarcaciones y reduce los costos de flete.

El VMOS representa una inversión cercana a los 3.000 millones de dólares, impulsada por varias de las principales productoras de la cuenca neuquina, como YPF, Pluspetrol y Chevron Argentina. Actualmente, el proyecto se encuentra en su fase final de construcción, con un avance del 70%. Se espera que la terminal comience a operar a una capacidad inicial de 180.000 barriles diarios, con la posibilidad de alcanzar hasta 550.000 barriles diarios en su segunda fase, prevista para la segunda mitad de 2027. Este aumento en la capacidad de exportación es crucial para que Argentina logre su objetivo de exportar un millón de barriles diarios, lo que podría convertir al petróleo en una de las principales fuentes de divisas del país.

Las implicancias de este conflicto son significativas para el sector energético argentino. Si las monoboyas no llegan a tiempo, podría haber un retraso en la puesta en marcha del sistema de exportación, lo que afectaría las proyecciones de ingresos por exportaciones de petróleo. Con la producción actual de 900.000 barriles diarios y exportaciones de alrededor de 300.000, el VMOS es visto como un proyecto clave para aumentar las divisas en un contexto donde la economía argentina enfrenta múltiples desafíos. La capacidad de YPF para implementar un plan alternativo, como la posibilidad de obtener monoboyas de otros mercados, será crucial para mitigar cualquier impacto negativo.

A futuro, los inversores deberán monitorear de cerca la evolución del conflicto en Medio Oriente y su impacto en las rutas comerciales. La finalización de las instalaciones críticas en Punta Colorada está prevista para este año, y cualquier retraso podría afectar las pruebas operativas programadas para principios de 2027. Además, la situación geopolítica en la región podría influir en los precios internacionales del petróleo, lo que a su vez afectaría las proyecciones de ingresos para Argentina. La atención estará centrada en cómo YPF y sus socios manejarán los desafíos logísticos y si podrán cumplir con los plazos establecidos para el inicio de las exportaciones.