Los contratos de mini-índice (WINM26) con vencimiento en junio cerraron la última sesión (29/05) con una caída del 0,45%, ubicándose en 174.755 puntos. Este descenso marca el cuarto día consecutivo en rojo para el índice, lo que refleja un ambiente de cautela en el mercado. A pesar del crecimiento del PIB brasileño en el primer trimestre y el desempeño positivo de las bolsas estadounidenses, la salida de capitales extranjeros y el aumento de la percepción de riesgo han seguido presionando los activos locales, lo que ha contribuido a la tendencia bajista del mini-índice.

El contexto actual del mercado se caracteriza por la incertidumbre en torno al flujo de capital extranjero, que se ha visto afectado por las tensiones geopolíticas, especialmente las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Este escenario ha generado una mayor volatilidad en los activos brasileños, lo que es crucial para los traders que operan con mini-índices. La situación se complica aún más con el Ibovespa, que ha acumulado cuatro caídas consecutivas, lo que sugiere que los inversores están adoptando una postura más cautelosa ante la posibilidad de una corrección más profunda.

Desde un punto de vista técnico, el gráfico de 15 minutos muestra que el mini-índice ha cerrado con un sesgo negativo, negociando por debajo de las medias móviles de 9 y 21 períodos. Esta configuración sugiere que la presión vendedora se mantendrá en el corto plazo. Para que el índice continúe su movimiento a la baja, es fundamental observar la pérdida de la zona de soporte en 174.655/174.195. Si se rompe este nivel, el índice podría acelerar las caídas hacia 173.675/173.160, y en un escenario más negativo, los próximos objetivos serían 172.515/171.780.

Por el contrario, una posible recuperación del mini-índice dependerá de la entrada de flujo comprador que logre superar la resistencia en 174.940/175.420. Si se logra superar este nivel, se abriría espacio para un avance hacia 176.160/176.650, con proyecciones más largas en 177.125/177.250. Sin embargo, el índice sigue mostrando una tendencia bajista en el gráfico diario, con una secuencia de máximos y mínimos descendentes, lo que refuerza la idea de que el mercado sigue favoreciendo nuevas caídas mientras se mantenga por debajo de las medias móviles.

El Índice de Fuerza Relativa (IFR) se sitúa en 30,81, muy cerca de la zona de sobreventa, lo que incrementa la posibilidad de repuntes técnicos. Sin embargo, esto no altera la estructura principal del mercado, que sigue favoreciendo nuevas caídas. Para una recuperación más sólida, será necesario superar la región de las medias y la resistencia en 176.370/177.990, lo que abriría la puerta a buscar niveles más altos en 180.385/184.090. Por el lado negativo, la pérdida de 174.615/173.675 podría acelerar el flujo vendedor hacia 171.780/170.470.

En el gráfico de 60 minutos, el mini-índice muestra un movimiento negativo, pero aún se encuentra negociando entre las medias móviles de 9 y 21 períodos, lo que indica que el mercado está intentando encontrar un equilibrio tras las recientes caídas. Para que la presión vendedora continúe, será crucial observar la pérdida de la franja de soporte en 174.720/173.675. En caso de que esto ocurra, el activo podría buscar niveles de 172.515/171.780, con proyecciones más amplias en 170.470/169.315. Por el contrario, para que el flujo comprador gane fuerza, será necesaria la superación de la resistencia en 175.420/177.250, lo que podría llevar el índice hasta 177.990/179.655, con un objetivo más amplio en 180.385/181.550.