El mercado de acciones brasileño inicia junio con un panorama complicado, tras cerrar mayo con una caída del 7,06%, marcando su peor desempeño mensual desde febrero de 2023. Este retroceso se produjo después de siete semanas consecutivas de pérdidas, una racha negativa que no se veía desde 2004. Al cierre del último día de mayo, el índice Ibovespa se situó en 173.787 puntos, muy por debajo de los casi 200.000 alcanzados en abril, lo que refleja una significativa pérdida de confianza entre los inversores.

La principal causa de esta caída ha sido la fuga de capitales extranjeros, que retiraron R$ 14,1 mil millones del mercado accionario en mayo. Este cambio en el flujo de inversiones se debe a una rotación global de portafolios, donde el sector tecnológico estadounidense ha vuelto a captar la atención de los inversores, relegando a los mercados emergentes como Brasil. La combinación de altos tipos de interés, una inflación persistente y la incertidumbre fiscal han elevado la percepción de riesgo entre los inversores internacionales, lo que ha llevado a una disminución en la inversión en el país.

Además, a finales de mayo, la decisión de Estados Unidos de clasificar el PCC y el Comando Vermelho como organizaciones terroristas ha añadido un nuevo nivel de inestabilidad. Este anuncio, realizado el 28 de mayo, podría resultar en un mayor escrutinio sobre transacciones y empresas que operan en áreas bajo la influencia de estas facciones, lo que incrementaría los costos de cumplimiento y el riesgo percibido por los inversores extranjeros. Este contexto de riesgo se suma a la ya complicada situación económica de Brasil, donde la inflación sigue siendo un tema candente.

El Boletín Focus, que se publicará hoy, es un documento clave que los analistas y operadores estarán observando con atención. En el último informe, la proyección para el IPCA de 2026 aumentó por 11ª semana consecutiva, alcanzando un 5,04%. Este incremento en las expectativas de inflación es uno de los más prolongados en la historia reciente y podría influir en las decisiones de política monetaria del Banco Central. La proyección para la tasa Selic al final de 2026 se sitúa en 13,25% anual, lo que indica que los analistas ven cada vez menos espacio para recortes en las tasas de interés en el futuro cercano.

En el ámbito internacional, los datos de los PMIs compuestos de mayo de China se publicarán hoy, proporcionando una primera lectura sobre la actividad económica de la segunda mayor economía del mundo. Este informe es crucial, ya que los mercados están evaluando los efectos de las tensiones comerciales globales sobre la demanda de materias primas. La incertidumbre sobre el futuro de las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China también podría tener repercusiones en los mercados emergentes, incluyendo Brasil, que dependen en gran medida de la exportación de commodities.