Irani (RANI3) ha dado un paso significativo en su estrategia de crecimiento al presentar su nueva fase de inversiones, denominada Neos, durante su reciente Investor Day. Esta fase sigue a la exitosa culminación del ciclo Gaia, que ha demostrado un retorno anualizado del 16% para los accionistas desde su salida a bolsa. El banco BTG Pactual ha expresado su optimismo respecto a esta transición, subrayando la capacidad de la empresa para generar valor a largo plazo, lo que se traduce en una recomendación de compra para sus acciones.

El ciclo Gaia, que se centró en la eficiencia y optimización de activos, ha establecido un precedente positivo para la nueva fase Neos, que se enfocará en el crecimiento orgánico. Irani tiene como objetivo duplicar su participación en el mercado de embalajes de papelón ondulado, pasando del 4% actual al 8% en la próxima década. Esta ambición implica un aumento en la capacidad de producción y una expansión de su infraestructura, lo que podría posicionar a la compañía como un jugador clave en el sector de embalajes en Brasil.

BTG destaca que, aunque el plan de expansión de Neos conlleva un riesgo mayor en comparación con el ciclo anterior, la administración de Irani se ha comprometido a una implementación gradual y controlada. Este enfoque es crucial para mantener la confianza del mercado, especialmente dado que la empresa se ha comprometido a mantener su nivel de endeudamiento por debajo de 2,5 veces, lo que asegura la continuidad de su política de dividendos, que tiene un payout del 50%. Este compromiso es un factor que podría atraer a inversores en busca de estabilidad y rentabilidad en sus inversiones.

En términos de proyectos específicos, Irani está evaluando tres iniciativas que podrían ejecutarse hasta 2034, incluyendo la construcción de nuevas plantas de embalajes sostenibles y una máquina de papel reciclado. Estas inversiones no solo buscan aumentar la capacidad de producción, sino también alinearse con las tendencias de sostenibilidad y descarbonización, lo que podría resultar en una reducción significativa de las emisiones de CO₂. El proyecto Gaia XII, que implica una inversión de R$ 514 millones, incluye la sustitución de una caldera de gas natural por una de biomasa, lo que podría reducir las emisiones en un 87,6%.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la aprobación formal de estos proyectos por parte del consejo de administración de Irani, así como a la evolución de las condiciones del mercado que podrían influir en la ejecución de la fase Neos. La presentación de la propuesta para la nueva planta de embalajes está programada para finales de este año, lo que podría ser un catalizador importante para el precio de las acciones de RANI3. La capacidad de la empresa para cumplir con sus objetivos de crecimiento y sostenibilidad será clave para su desempeño en el mercado en los próximos años.