Los contratos de mini-índice (WINM26), que vencen en junio, finalizaron la sesión del 28 de mayo con una caída del 0,70%, cerrando en 175.550 puntos. Esta es la tercera jornada consecutiva de descensos, lo que refleja un ambiente de cautela en los mercados. Los inversores están atentos a las negociaciones entre Estados Unidos e Irán, así como a una agenda económica intensa en EE. UU. A pesar de estas incertidumbres, las bolsas estadounidenses terminaron mayoritariamente en alza, mientras que el petróleo mostró un cierre sin dirección clara.

En Brasil, el índice Ibovespa también registró su tercera caída consecutiva, presionado principalmente por el desempeño negativo de los bancos y de Petrobras. Los datos económicos recientes han mostrado un mercado laboral resiliente y un resultado fiscal superior a lo esperado, lo que podría ser un indicativo de una economía que, a pesar de las caídas en los índices, mantiene ciertos fundamentos sólidos. Sin embargo, la presión sobre los activos de riesgo persiste, lo que genera un entorno volátil para los traders de mini-índice.

El análisis técnico del mini-índice indica que el índice continúa mostrando un sesgo negativo, operando por debajo de las medias móviles de 9 y 21 períodos. Para que la tendencia bajista se refuerce, es crucial que se rompa el soporte en 175.450/175.200. Si esto ocurre, se podría abrir espacio para una aceleración de las ventas hacia niveles de 174.800/174.195. En un escenario más pesimista, el objetivo podría extenderse hasta 173.730/173.160. Por el contrario, una recuperación del índice dependerá de un flujo comprador que logre superar la resistencia en 175.935/176.470, lo que podría llevar al índice a buscar niveles de 176.630/177.250.

El índice sigue mostrando un panorama predominantemente bajista en el gráfico diario, lo que sugiere que la tendencia de caída podría continuar a corto plazo. El Índice de Fuerza Relativa (IFR) se encuentra en 31,95, cerca de la zona de sobreventa, lo que podría favorecer repuntes técnicos. Sin embargo, esto no altera la tendencia principal a menos que se superen las resistencias en 177.990/180.385/184.090, lo que abriría la puerta a una posible recuperación hacia 188.255/192.600. Por el lado negativo, una pérdida de 175.200/173.800 podría acelerar el movimiento vendedor hacia 171.780/170.470.

En el gráfico de 60 minutos, el mini-índice cerró la última sesión con un movimiento negativo, pero todavía se encuentra en una zona de definición de tendencia entre las medias móviles de 9 y 21 períodos. La pérdida del soporte en 175.200/174.195 será un indicador clave para la continuidad de la presión vendedora. Si este nivel se rompe, el activo podría experimentar caídas más pronunciadas hacia 172.515/171.780, con proyecciones más largas en 170.470/169.315. Por el contrario, una recuperación más consistente requerirá que el índice supere la resistencia en 177.250/177.990, lo que podría llevar a un avance hasta 179.655/180.385, con un objetivo más amplio en 181.550/183.185.