El Ibovespa, principal índice de la bolsa brasileña, cerró el 28 de mayo de 2026 con una caída del 0,39%, ubicándose en 175.063,41 puntos. Este descenso se produjo en un contexto de alta volatilidad, donde el índice experimentó cambios de signo en varias ocasiones. A pesar de un aumento en el precio de la gasolina anunciado por Petrobras, las acciones de la estatal fueron uno de los principales lastres del índice. Durante la jornada, el Ibovespa alcanzó un máximo de 176.627,32 puntos y un mínimo de 174.686,40, con un volumen financiero total de R$21,21 mil millones, notablemente inferior a la media diaria de R$31,1 mil millones registrada en mayo.

La situación geopolítica también influyó en el comportamiento del mercado. Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo preliminar para extender un cese al fuego por 60 días, lo que podría normalizar el tráfico en el estratégico Estrecho de Ormuz. Sin embargo, este acuerdo aún requiere la aprobación del presidente estadounidense, Donald Trump. La expectativa de una reducción en las tensiones geopolíticas llevó a una caída en los precios del petróleo, que habían mostrado un repunte tras un ataque iraní a una base aérea estadounidense en Kuwait. Al cierre, el barril de petróleo Brent se cotizó a US$93,71, con una baja del 0,62%.

En el ámbito macroeconómico, Brasil presentó datos preocupantes sobre el mercado laboral. La tasa de desempleo alcanzó el 5,8% en el trimestre que finalizó en abril, y el empleo formal mostró el peor desempeño para un mes de abril desde el inicio de la pandemia. Además, el índice de precios al productor registró su mayor aumento en cuatro años, lo que podría presionar aún más la inflación en el país. Una encuesta realizada por XP reveló que, a pesar de un aumento en la asignación de acciones, el sentimiento de los asesores sobre el mercado de valores se deterioró en comparación con el mes anterior, lo que indica una creciente cautela entre los inversores.

Las acciones de Petrobras (PETR4 y PETR3) sufrieron caídas de 0,72% y 1,16%, respectivamente, a pesar del anuncio del aumento en el precio de la gasolina en R$0,48 por litro. Este ajuste era necesario, dado que la gasolina de Petrobras presentaba una defasaje de R$1,37 por litro en comparación con los precios internacionales. En el sector bancario, Itaú Unibanco (ITUB4) y Banco do Brasil (BBAS3) también vieron descensos, reflejando la incertidumbre en el crédito y la economía en general. En contraste, Vale (VALE3) logró un incremento del 0,61%, impulsado por la leve recuperación de los futuros del mineral de hierro en China.

De cara al futuro, los inversores deberán estar atentos a la evolución de las negociaciones entre EE.UU. e Irán, así como a los próximos datos económicos que se publicarán en Brasil. La situación política y las elecciones también seguirán siendo un foco de preocupación, especialmente en un contexto donde los riesgos fiscales son cada vez más evidentes. La próxima reunión del Banco Central de Brasil, programada para el 15 de junio, será crucial para entender la dirección de la política monetaria en un entorno de creciente inflación y desempleo.