El banco Itaú BBA ha emitido un informe que sugiere que la empresa de saneamiento brasileña Sabesp (SBSP3) podría experimentar una transformación significativa en su capacidad de generar dividendos en los próximos años. A pesar de que el mercado se muestra cauteloso ante el ciclo de inversiones que enfrenta la compañía, el análisis del Itaú indica que la verdadera oportunidad radica en la acumulación de caja que se prevé a medida que se reduzcan las inversiones en infraestructura. El banco ha reiterado su recomendación de compra para las acciones de Sabesp y ha elevado su precio objetivo a R$ 34 por acción, lo que representa un potencial de crecimiento de casi el 20% respecto al cierre del 27 de septiembre.

La lógica detrás de esta proyección se basa en la estrategia de inversión de Sabesp, que actualmente está enfocada en expandir su infraestructura para cumplir con las metas de universalización del saneamiento. A medida que este ciclo de obras comience a desacelerarse, se espera que la compañía genere un flujo de caja considerable con una base de activos mucho mayor. Según el Itaú, esto podría permitir que el dividend yield de Sabesp pase del 2,5% en 2025 al 7,8% en 2029, lo que implicaría una triplicación en el retorno por dividendos.

El análisis del Itaú BBA destaca que el mercado actualmente está evaluando a Sabesp a través de una perspectiva limitada, enfocándose en riesgos regulatorios y en el potencial de dividendos a corto plazo. Sin embargo, los analistas argumentan que la narrativa de la compañía está evolucionando hacia una discusión más amplia sobre la asignación de capital. Esto sugiere que Sabesp podría transformarse de ser una simple utility en un ciclo de inversiones a convertirse en un actor consolidado en el sector de saneamiento.

Una de las claves de esta transformación es el programa Universaliza SP Fase 2 (URAE2), que busca acelerar la universalización del saneamiento básico en São Paulo. Este programa implica un gasto de aproximadamente R$ 50 mil millones en capital y gastos operativos para expandir los servicios en 146 municipios. El Itaú estima que este programa podría añadir más de 100 puntos básicos a la tasa interna de retorno de Sabesp y generar hasta R$ 13 mil millones en creación de valor en el escenario base del banco. La capacidad de Sabesp para utilizar su futuro exceso de caja para crecer será puesta a prueba en este contexto.

A pesar de las oportunidades, el Itaú también señala que el URAE2 presenta complejidades, como la inclusión de consumidores de bajos ingresos y municipios con dificultades financieras. Esto podría aumentar la intensidad de capital por conexión y reducir los retornos de los proyectos. Además, se están discutiendo cambios en el modelo regulatorio que podrían impactar la forma en que se reconocen los gastos de inversión de la compañía. Sin embargo, el banco considera que el riesgo es manejable, dado que una parte significativa de los futuros gastos ya está contratada bajo el modelo anterior.

En resumen, Sabesp se encuentra en una encrucijada que podría definir su futuro en el sector de saneamiento. Con un ciclo de inversiones que se espera que se desacelere y un potencial significativo para aumentar los dividendos, los inversores deben estar atentos a cómo la compañía navega por estos cambios regulatorios y de mercado en los próximos años. El leilão del Universaliza 2 está previsto para el segundo semestre de 2026, lo que será un evento clave a monitorear para evaluar el éxito de la estrategia de crecimiento de Sabesp.