La reciente decisión del Superior Tribunal de Justicia de Brasil, que exige la aprobación en asamblea de condóminos para el uso de apartamentos en alquileres de corta duración, ha generado inquietud entre los propietarios que habían invertido en este tipo de inmuebles. Muchos de estos inversores ahora se ven obligados a replantear sus estrategias. Sin embargo, el mercado ya había comenzado a adaptarse a esta nueva realidad, con la construcción de edificios diseñados exclusivamente para alquileres temporales como una solución viable.

Este cambio en la normativa se produce en un contexto donde la plataforma Airbnb ha enfrentado presiones significativas. Recientemente, la empresa anunció la eliminación de anuncios de propiedades construidas con subsidios, como las que se clasifican como Vivienda de Interés Social en São Paulo. Esta decisión fue impulsada por una investigación en la Cámara Municipal sobre irregularidades en el mercado de estas viviendas, lo que ha llevado a un mayor escrutinio sobre la legalidad de ciertos alquileres temporales.

Además, el año pasado se implementó un nuevo régimen fiscal que grava los ingresos generados por alquileres de corta duración, lo que ha equilibrado la competencia entre estos y los alquileres tradicionales. La ausencia de impuestos había permitido a los propietarios de alquileres temporales disfrutar de una ventaja competitiva, pero ahora, con la imposición de tributos, se espera que el mercado se estabilice. Rodrigo Werneck, estratega jefe de Cupola, señala que estas modificaciones podrían resultar en una mayor estabilidad en el sector, beneficiando a quienes han actuado con precaución en sus inversiones.

En este nuevo panorama, las constructoras están respondiendo a la demanda de inversores interesados en propiedades para alquileres temporales. Por ejemplo, NF Empreendimentos está desarrollando un edificio en Itajaí, Santa Catarina, que ofrecerá servicios similares a los de un hotel de lujo. Este enfoque responde a una tendencia creciente, donde los viajeros prefieren alquilar apartamentos que les brinden mayor comodidad y funcionalidad, como la posibilidad de cocinar. Este cambio en las preferencias del consumidor está impulsando a los desarrolladores a crear espacios más compactos pero lujosos, adaptados a las necesidades de los viajeros modernos.

La situación también ha llevado a los inversores a buscar propiedades en ubicaciones estratégicas, como áreas cercanas a centros empresariales o zonas turísticas. Carla Tümmler, una inversora en este segmento, destaca que la elección de ubicaciones con alto potencial de atracción es clave para maximizar el rendimiento de la inversión. En São Paulo, por ejemplo, se están buscando propiedades en zonas como Campo Belo y Vila Mariana, que ofrecen accesibilidad y cercanía a servicios esenciales. Este enfoque puede ser un modelo a seguir para inversores argentinos que busquen diversificar sus carteras en el sector inmobiliario brasileño.

A futuro, será crucial observar cómo se desarrollan las regulaciones en torno a los alquileres temporales en Brasil y cómo estas pueden influir en el mercado inmobiliario en general. Las decisiones de los condóminos y las políticas urbanas seguirán siendo factores determinantes en la viabilidad de este tipo de inversiones. Además, la evolución de la demanda en el sector turístico y la recuperación económica post-pandemia también jugarán un papel importante en el rendimiento de los alquileres temporales en el país.