La B100, anteriormente conocida como Companhia Brasileira de Serviços Financeiros (CBSF), ha iniciado una oferta pública unificada (OPA) para adquirir hasta la totalidad de las acciones ordinarias en circulación. Esta OPA se produce tras la adquisición del 96,93% del capital social por parte de B100 Controle e Participações, una holding vinculada a Planner. La oferta fue registrada en la Comisión de Valores Mobiliarios (CVM) el 28 de mayo y estará abierta hasta el 13 de julio de 2026.

La OPA se enmarca en un proceso de reorganización de los activos del grupo Reag, que ha enfrentado serias dificultades financieras. La CBSF, que estaba asociada a la antigua estructura de la gestora Reag, sufrió una crisis significativa tras la Operación Carbono Oculto y la posterior liquidación extrajudicial de la Reag Trust DTVM por parte del Banco Central de Brasil. Esta situación llevó a la adquisición de la CBSF por parte de la holding de Planner a principios de este año, lo que resultó en el cambio de nombre a B100.

La compra de control se concretó el 5 de enero de 2026, cuando B100 Controle e Participações adquirió 5,65 millones de acciones, representando el 96,93% del capital social de la compañía. Las acciones adquiridas pertenecían a Rcholding, que es la nueva denominación de Reag Capital Holding, y al Reag Alpha Fundo de Investimento Financeiro em Ações. La estructura de pago de esta transacción ha llamado la atención, ya que incluye un desembolso fijo de solo R$ 1.000, además de pagos variables que dependen de la generación futura de ingresos y una parte contingente relacionada con eventos de liquidez en los próximos cinco años.

La OPA es obligatoria debido a la adquisición del control, y abarca 176.890 acciones en circulación, que representan aproximadamente el 3,03% del capital social de la compañía. Los accionistas minoritarios tienen dos opciones de pago: la primera es un precio de tag along, que ofrece un pago fijo de R$ 0,00018 por acción, más pagos futuros variables y contingentes. La segunda opción permite a los accionistas recibir R$ 13,82 por acción, ajustados por la tasa Selic desde la fecha de cierre de la operación hasta la liquidación de la oferta. Este valor se basa en la media ponderada de las transacciones de acciones de la compañía en los 30 días previos a la venta del control.

La situación financiera de la compañía ha sido complicada, especialmente tras la liquidación de CBSF Distribuidora de Títulos y Valores Mobiliários, decretada por el Banco Central el 15 de enero. Esta medida ha afectado significativamente la transferencia de fondos de inversión a la nueva estructura controladora y ha generado incertidumbres sobre las proyecciones de ingresos que respaldarían los pagos variables de la operación. Hasta la fecha, la compañía reportó que la renta líquida ajustada entre enero y mayo de 2026 fue cero, lo que implica que no se han generado ingresos que beneficien ni a los antiguos controladores ni a los accionistas que opten por el tag along.

El cambio de nombre a B100 fue aprobado por los accionistas en abril y también se introdujo el ticker B1003, que es el primer código de negociación de la B3 compuesto solo por números. Además, la compañía ha modificado su estatuto para eliminar cláusulas que obligaban a realizar ofertas públicas en caso de alcanzar participaciones relevantes. Este cambio podría facilitar futuras operaciones y reestructuraciones dentro de la compañía, lo que es un aspecto a seguir de cerca en el contexto del mercado brasileño y su impacto en la región.