La bolsa de valores B3 cerró mayo con una caída acumulada del 7,22%, marcando su peor desempeño mensual desde febrero de 2023. El principal índice, el Ibovespa, se situó en 173.787,49 puntos tras una caída del 0,73% en la última jornada del mes. Durante mayo, el dólar comercial también mostró un aumento del 1,82%, cerrando por encima de los R$ 5,00, lo que refleja una salida de capitales extranjeros del mercado brasileño y un cambio en el flujo global de inversiones.

El Ibovespa ha experimentado siete semanas consecutivas de pérdidas, una tendencia que comenzó después de que el índice alcanzara máximos históricos en abril, cuando superó los 187.000 puntos. Desde entonces, ha descendido significativamente, lo que ha reducido su ganancia acumulada en lo que va del año a un 7,86%. Este comportamiento del índice ha sido impulsado principalmente por la presión sobre acciones de commodities y del sector bancario, que han sido los más afectados en este periodo.

La reversión del flujo de capital internacional ha sido un factor determinante en la caída del mercado brasileño. En los últimos meses, los inversores habían mostrado un interés creciente en mercados emergentes, pero ahora están redirigiendo sus recursos hacia acciones tecnológicas en Estados Unidos y en países asiáticos como Corea del Sur y Taiwán. Esto ha disminuido la atracción del mercado brasileño, que se ha visto afectado por la percepción de que los tipos de interés permanecerán elevados tanto en Brasil como en Estados Unidos.

En el ámbito macroeconómico, la economía brasileña creció un 1,1% en el primer trimestre de 2026 en comparación con el trimestre anterior, superando las expectativas del mercado. Sin embargo, este crecimiento ha generado dudas sobre la continuidad del ciclo de recortes de la tasa Selic, lo que podría afectar la dinámica del mercado de acciones. Además, la reciente decisión de Estados Unidos de clasificar a las facciones PCC y Comando Vermelho como organizaciones terroristas también ha influido en la percepción de riesgo en la región.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de los precios del petróleo, que cerraron mayo con una fuerte caída. El barril de Brent, referencia en el mercado internacional, cayó un 17,4% en el mes, lo que podría impactar negativamente en las acciones de Petrobras y en el sector energético en general. Además, la posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán que normalice el flujo en el Estrecho de Ormuz podría seguir afectando las cotizaciones del petróleo y, por ende, el mercado brasileño. Las decisiones de política monetaria en Brasil y la evolución de la situación política y geopolítica en la región también son factores clave a monitorear en las próximas semanas.