El mercado financiero argentino cerró mayo con un panorama positivo, marcado por un leve retroceso del dólar mayorista y una notable mejora en las acciones y bonos. El dólar mayorista terminó la jornada del viernes en $1.411, lo que representa una caída de $1,5 respecto al día anterior, manteniéndose cerca de los máximos alcanzados durante el mes. Este movimiento se traduce en un segundo avance mensual consecutivo para la cotización oficial, que ha mostrado una tendencia al alza en los últimos tiempos. Sin embargo, la brecha entre el dólar oficial y el contado con liquidación (CCL) se mantuvo estable, alrededor del 5,5%, lo que indica un equilibrio en el mercado cambiario.

En el segmento minorista, el dólar se mantuvo en $1.430 en el Banco Nación, mientras que el dólar tarjeta alcanzó los $1.859. El promedio de cotización de las entidades financieras relevado por el Banco Central cerró en $1.427,51. Este comportamiento sugiere que, a pesar de la presión inflacionaria y la incertidumbre económica, el mercado ha logrado estabilizarse, al menos temporalmente. La acumulación de reservas por parte del Banco Central también ha sido un factor clave en este contexto, con compras que superaron los USD 2.531 millones en mayo, lo que refuerza la confianza en la capacidad del gobierno para manejar la situación cambiaria.

El fortalecimiento de las reservas se ha visto impulsado por la emisión de obligaciones negociables, que superó los USD 1.600 millones, un aumento significativo en comparación con abril. Este flujo de divisas es crucial para mantener la estabilidad cambiaria y afrontar los próximos vencimientos de deuda, que ascienden a unos $11 billones. En este sentido, el gobierno argentino parece estar apostando a que estos ingresos permitirán sostener la calma en el mercado cambiario en los meses venideros.

Las acciones argentinas también tuvieron un desempeño positivo, con el índice S&P Merval subiendo un 1,7% en pesos y alcanzando las 3.142.861 unidades. En términos de dólares, el índice avanzó un 1,9%, tocando su nivel más alto desde finales de enero. Este repunte se vio favorecido por un entorno internacional más favorable, con una disminución de la tensión en Medio Oriente que benefició a los activos emergentes. Los ADR argentinos en Wall Street también mostraron un comportamiento positivo, lo que refuerza la tendencia de recuperación en el mercado local.

El riesgo país, por su parte, descendió a 490 puntos básicos, el nivel más bajo desde el 28 de enero, lo que indica una mejora en la percepción del riesgo asociado a la deuda argentina. Este descenso es significativo, ya que refleja una mayor confianza de los inversores en la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras. A medida que el gobierno continúa implementando estrategias para fortalecer las reservas y estabilizar el mercado cambiario, será fundamental monitorear los próximos vencimientos de deuda y la respuesta del mercado a las políticas económicas en curso.