La 16ª reunión anual del GCF Task Force, celebrada en Caquetá, Colombia, reunió a más de 70 gobernadores y representantes de organismos internacionales para discutir el futuro de la Amazonía. En este encuentro, se abordó la necesidad de transformar la biodiversidad y los recursos naturales de la región en una economía sostenible, capaz de generar ingresos y desarrollo territorial. Este evento se da en un contexto donde más del 70% del territorio colombiano está cubierto por el bosque amazónico, y en medio de compromisos climáticos globales tras la COP30.

Durante la reunión, el gobernador del Caquetá, Luis Francisco Ruiz Aguilar, destacó que uno de los principales retos es la coordinación institucional para implementar estrategias ambientales efectivas. Afirmó que la falta de articulación puede llevar al fracaso de iniciativas que buscan equilibrar la conservación con las actividades productivas, como la ganadería, que es fundamental para la economía local. Ruiz enfatizó que la Amazonía debe ser vista no solo como un área de conservación, sino también como una oportunidad de desarrollo económico para las comunidades locales.

La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, subrayó el creciente protagonismo de los gobiernos regionales en la agenda climática internacional. Afirmó que las decisiones sobre el clima no deben tomarse lejos de los territorios, y que la acción ambiental debe surgir desde las regiones. Además, advirtió sobre los riesgos que representa el fenómeno de El Niño, que podría afectar el agua y los cultivos en el segundo semestre del año, lo que añade presión a la ya vulnerable situación de la biodiversidad y los ecosistemas.

Uno de los puntos centrales discutidos fue la necesidad de transformar el potencial forestal de la Amazonía en proyectos que atraigan inversión sostenible. Octavio Carrasquilla, del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, enfatizó que los territorios deben avanzar hacia modelos de inversión más estructurados. Resaltó que la bioeconomía y la conservación solo podrán escalar si se organizan como portafolios territoriales de inversión, dejando atrás proyectos aislados que no logran generar un impacto significativo.

Finalmente, los gobernadores coincidieron en que la normativa y los procesos regulatorios son barreras significativas para el desarrollo de productos amazónicos. El gobernador del Amazonas, Oscar Sánchez Guerrero, mencionó que muchos productores enfrentan dificultades para obtener permisos y registros necesarios para acceder a mercados. La apuesta debe centrarse en fortalecer la producción sostenible y consolidar cadenas de valor alrededor de productos amazónicos, garantizando ingresos sostenibles para las familias de la región. Este enfoque no solo beneficiaría a las comunidades locales, sino que también podría atraer inversión extranjera, crucial para el desarrollo económico de la Amazonía.