La reciente caída del dólar frente al peso colombiano ha tenido un impacto significativo en la reducción de la deuda externa del país, que pasó de representar el 40,17% del PIB en agosto de 2022 a un 26,59% en abril de 2023. Este cambio se atribuye no solo a la apreciación del peso, que se fortaleció de un tipo de cambio de $4.532 a $3.676, sino también a la cancelación del Total Return Swap (TRS), que permitió un alivio considerable en las obligaciones externas. La Dirección de Crédito Público del Ministerio de Hacienda ha destacado que esta reducción equivale a una disminución de 13,58 puntos porcentuales del PIB, lo cual es un avance notable en la gestión de la deuda del país.

Sin embargo, a pesar de la reducción de la deuda externa, la deuda interna ha continuado en aumento. En el mismo periodo, la deuda interna creció de $487 billones, representando el 59,83% del PIB, a $867 billones, lo que equivale al 73,41% del PIB. Este aumento se debe en gran parte a la mayor emisión de Títulos de Tesorería (TES), lo que ha llevado a un incremento en la deuda bruta total, que alcanzó el 61,2% del PIB. Durante el gobierno de Gustavo Petro, la deuda interna ha crecido 13,58 puntos porcentuales del PIB, lo que plantea preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal a largo plazo.

El director de Crédito Público, Javier Cuéllar, ha señalado que el gobierno ha implementado una estrategia de diversificación de monedas en las obligaciones externas para mitigar la exposición a la volatilidad del dólar. Actualmente, el 60% de la deuda externa está denominada en dólares, mientras que el 22% está en francos suizos y el 16% en euros. Esta estrategia busca reducir el riesgo asociado a la fluctuación del dólar, que ha sido un factor determinante en la carga de la deuda externa del país.

Desde la perspectiva de los inversores, la caída de la deuda externa podría ser vista como un signo positivo, ya que indica una mejora en la gestión fiscal y una menor dependencia de financiamiento en moneda extranjera. Sin embargo, el aumento de la deuda interna plantea interrogantes sobre la capacidad del gobierno para manejar sus obligaciones a largo plazo. La carga de deuda interna ya supera en $125 billones la deuda de todos los colombianos en el sistema financiero, lo que podría generar tensiones en el futuro, especialmente con un calendario de pagos exigente que se anticipa para 2026, donde vencen $36,8 billones en TES.

A medida que se avanza hacia el final del año, los analistas estarán atentos a la evolución de la deuda interna y a cómo el gobierno planea manejar sus obligaciones. La probabilidad de una sequía debido al fenómeno de El Niño también podría tener implicaciones para la economía, afectando tanto la producción agrícola como la recaudación fiscal. En este contexto, es crucial monitorear las decisiones del gobierno en cuanto a la emisión de deuda y la gestión de sus obligaciones, así como la evolución del tipo de cambio y su impacto en la deuda externa e interna del país.