- UTE planea ajustar las tarifas de carga de vehículos eléctricos para alinearlas con los costos reales antes de fin de año.
- Las tarifas actuales están aproximadamente un 30% por debajo de los costos operativos, lo que ha llevado a la necesidad de correcciones.
- El precio base de carga es de $54,8 para corriente alterna y $132,9 para corriente continua, con costos adicionales por kWh consumido.
- Se evalúa la reintroducción del Impuesto Específico Interno (Imesi) sobre vehículos eléctricos, que había sido eliminado en 2022.
- Las decisiones sobre tarifas y impuestos podrían afectar la demanda de vehículos eléctricos y la expansión de la infraestructura de carga en Uruguay.
La empresa estatal UTE ha anunciado que ajustará las tarifas de carga para vehículos eléctricos en su red pública, alineándolas con los costos reales del servicio antes de finalizar el año. Este ajuste se suma a los incrementos de 5% y 4% que ya se implementaron en diciembre y enero, respectivamente. Actualmente, se estima que las tarifas están aproximadamente un 30% por debajo de los costos operativos, lo que ha llevado a la empresa a considerar nuevas correcciones para equilibrar los precios.
Roberto Bentancor, vicepresidente de UTE, destacó que la eliminación gradual de las bonificaciones tarifarias no ha desincentivado la compra de vehículos eléctricos, afirmando que “nadie dejó de comprar autos eléctricos por eso”. Sin embargo, el objetivo es alcanzar un precio que refleje el costo real del servicio, lo cual podría impactar en la percepción de los usuarios sobre la conveniencia de optar por vehículos eléctricos en lugar de autos a combustión. En este sentido, se prevé que los ajustes se realicen de manera que no afecten de forma significativa el gasto de los usuarios.
Además de los ajustes en las tarifas, se ha mencionado que el Poder Ejecutivo tendrá la última palabra en la implementación de estos cambios, lo que añade un nivel de incertidumbre sobre cuándo y cómo se llevarán a cabo. En el contexto actual, el precio base de carga es de $54,8 para corriente alterna y $132,9 para corriente continua, con costos adicionales por kilovatio hora consumido. Estos precios se consideran como una “bajada de bandera” y se aplican al momento de conectar el vehículo al punto de carga.
Por otro lado, la situación se complica aún más con la posible reintroducción de impuestos sobre los vehículos eléctricos, ya que el Ministerio de Economía y Finanzas está evaluando gravar nuevamente a los autos eléctricos 0 km con el Impuesto Específico Interno (Imesi). Este impuesto había sido eliminado en 2022 para fomentar la adopción de tecnologías más limpias, pero ahora se plantea su reactivación, lo que podría afectar la demanda en un mercado que ha visto un crecimiento significativo en las ventas de vehículos eléctricos e híbridos.
En este contexto, es importante que los inversores y consumidores estén atentos a cómo estos cambios tarifarios y fiscales pueden influir en la industria de vehículos eléctricos en Uruguay y en la región. La eliminación de bonificaciones y el aumento de impuestos podrían modificar la dinámica del mercado, afectando tanto a los consumidores como a las empresas que buscan expandir la infraestructura de carga. Las decisiones que se tomen en los próximos meses serán cruciales para determinar el futuro de la movilidad eléctrica en el país y su impacto en la economía local.
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