- Granja Tres Arroyos cierra su planta en Concepción del Uruguay por tiempo indeterminado debido a conflictos gremiales.
- La planta tenía una capacidad de faena de 200.000 pollos diarios y empleaba a 700 trabajadores.
- La empresa enfrenta una crisis financiera desde 2023, afectada por la gripe aviar y el cierre de mercados de exportación.
- En Entre Ríos, hay 2200 productores avícolas, de los cuales 200 están integrados a Granja Tres Arroyos.
- La situación laboral se agravó tras las elecciones sindicales de abril, generando tensiones internas en la planta.
- La empresa ha redireccionado el 50% de su producción a otras firmas del sector para mitigar el impacto inmediato.
La empresa avícola Granja Tres Arroyos ha decidido cerrar de manera indefinida su planta ubicada en Concepción del Uruguay, Entre Ríos, debido a conflictos gremiales que han paralizado sus operaciones. Esta planta, emblemática para la compañía, tenía una capacidad de faena de 200.000 pollos diarios y empleaba a 700 trabajadores en dos turnos. La decisión se enmarca en una crisis financiera que la empresa ha enfrentado desde 2023, agravada por el impacto de la gripe aviar que cerró mercados de exportación clave y deterioró la competitividad del sector avícola en el país.
Desde su fundación hace 65 años, Granja Tres Arroyos se ha consolidado como un actor fundamental en la producción de proteína animal en Argentina, representando aproximadamente el 35% de la producción avícola nacional. Sin embargo, la situación actual ha llevado a la compañía a recurrir a medidas de salvataje, como un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) y la implementación de retiros voluntarios. A pesar de estos esfuerzos, la conflictividad laboral ha impedido la reestructuración efectiva de la empresa, con bloqueos y medidas sindicales que han anulado la previsibilidad operativa necesaria para la producción.
La crisis en Granja Tres Arroyos no solo afecta a la empresa, sino que también tiene repercusiones significativas para los productores avícolas de la región. En Entre Ríos, hay alrededor de 2.200 productores avícolas, de los cuales aproximadamente 200 están integrados a Granja Tres Arroyos. La paralización de la planta podría generar un efecto dominó en la cadena de suministro, afectando a los productores que dependen de la empresa para la venta de sus productos. La Cámara Argentina de Productores Integrados de Pollos ha expresado su preocupación por la incertidumbre que enfrenta el sector, que ya estaba debilitado por las condiciones económicas adversas.
Desde la compañía han señalado que la escalada de tensiones laborales se intensificó tras las elecciones sindicales de abril, donde la nueva conducción del sindicato se impuso con solo el 30% de los votos, lo que ha generado una convivencia caótica entre diferentes agrupaciones. Esta situación ha llevado a que algunos trabajadores que deseaban continuar operando la planta se enfrentaran a bloqueos por parte de sectores opositores, lo que ha contribuido a la decisión de cerrar la planta. La empresa ha redireccionado cerca del 50% de su producción a otras firmas del sector, lo que podría ayudar a mitigar el impacto inmediato, pero no resuelve la crisis estructural que enfrenta.
A futuro, la situación de Granja Tres Arroyos será un indicador clave para el sector avícola argentino. La empresa ha indicado que está buscando soluciones que le permitan reabrir la planta y garantizar la continuidad de sus operaciones, pero esto dependerá de la resolución de los conflictos laborales y de la recuperación de los mercados de exportación. Los próximos meses serán críticos, ya que la empresa deberá encontrar un equilibrio entre las demandas laborales y la necesidad de mantener su producción en un entorno económico cada vez más desafiante. La evolución de esta situación podría influir en la confianza de los inversores en el sector avícola y en la economía argentina en general.
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