El Gobierno argentino ha presentado un anticipo de su reforma tributaria, que tiene como objetivo principal la generalización de los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) a todos los contribuyentes. Esto incluye una reducción de las alícuotas del IVA y del Impuesto a las Ganancias, buscando así aliviar la carga fiscal sobre ciudadanos y empresas. Claudia Balestrini, subsecretaria de Ingresos Públicos, destacó que la reforma se enmarca dentro de un horizonte de menor presión impositiva y un equilibrio fiscal innegociable, con la meta de implementar estos cambios para fines de 2026.

La propuesta de reforma se fundamenta en tres pilares: el equilibrio fiscal, la reducción de la presión tributaria y la simplificación del sistema tributario. El equilibrio fiscal se establece como la meta principal para mantener el orden macroeconómico, mientras que la reducción de la carga tributaria busca que tanto ciudadanos como empresas enfrenten un menor peso fiscal. La simplificación, por su parte, tiene como objetivo que el cumplimiento de las obligaciones tributarias sea menos complicado y no requiera un esfuerzo administrativo excesivo.

En términos de impuestos específicos, Balestrini mencionó la intención de generalizar los beneficios del RIGI en relación al IVA y al Impuesto a las Ganancias. Además, se está trabajando en la reducción y eliminación de derechos de exportación en la mayoría de las actividades industriales, lo que podría estimular la inversión y la competitividad del sector. La compensación de quebrantos se contempla de forma indeterminada para proyectos cuyos rendimientos no sean inmediatos, lo que podría ser un alivio para los inversores a largo plazo.

La reforma también busca modificar el régimen del Impuesto a las Ganancias, enfocándose en una transformación hacia la simplicidad y previsibilidad. Balestrini indicó que se pretende ampliar la base imponible, reducir las deducciones y simplificar el proceso de liquidación, lo que podría facilitar el cumplimiento tributario. Este enfoque busca que los impuestos influyan lo menos posible en las decisiones económicas, evitando tratamientos distorsivos y buscando un tratamiento equitativo para todos los contribuyentes.

A medida que se avanza hacia la implementación de estas reformas, es importante que los inversores y contribuyentes estén atentos a los cambios específicos que se anunciarán en los próximos meses. La eliminación de gravámenes considerados ineficaces, como los impuestos internos a productos suntuarios, y la creación de regímenes para inversiones de gran escala son parte de un esfuerzo por fomentar un ambiente de inversión más atractivo. La fecha de implementación de estas reformas se espera para fines de 2026, lo que brinda un horizonte temporal claro para la planificación fiscal y de inversión.