Un reciente informe de ManpowerGroup ha revelado que Argentina se posiciona como el país con la menor intención de contratar personal en América, con una Expectativa Neta de Empleo (ENE) de solo 6% para el tercer trimestre de 2026. Este dato se presenta en un contexto donde, a pesar de que las expectativas de empleo se mantienen en terreno positivo, han retrocedido en comparación con el inicio del año. La encuesta, que abarcó a 750 grandes empresas, muestra que el 33% de los empleadores planea aumentar su dotación de personal, mientras que un 29% prevé reducirla, lo que indica un panorama de cautela en el mercado laboral argentino.

La situación laboral en Argentina contrasta marcadamente con la de otros países de la región. Por ejemplo, Brasil muestra una Expectativa Neta de Empleo del 37%, lo que lo coloca en una posición mucho más favorable en comparación con Argentina. En el ranking regional, Puerto Rico lidera con un 48%, seguido por Estados Unidos con 45% y Costa Rica con 36%. Esta diferencia en las expectativas de contratación podría reflejar un clima de negocios más optimista en estos países, lo que a su vez podría atraer inversiones y fomentar el crecimiento económico.

El informe también señala un enfriamiento en la actividad económica en Argentina, con un deterioro en las expectativas de contratación en siete de los once sectores industriales analizados. El sector de Servicios Públicos y Recursos Naturales se destaca con una expectativa neta de contratación del 30%, mientras que el sector de Servicios Profesionales, Científicos y Técnicos presenta la peor expectativa con -8%. Este panorama sugiere que, aunque algunos sectores están experimentando crecimiento, la mayoría de la economía se encuentra en una fase de estancamiento o contracción.

Desde la implementación de la reforma laboral, que fue reglamentada recientemente, se esperaba que las expectativas de contratación mejoraran. Sin embargo, el director regional de ManpowerGroup para Argentina, Uruguay y Paraguay, Luis Guastini, ha indicado que, aunque las expectativas siguen siendo positivas, el optimismo ha disminuido y ha dado paso a una lógica más conservadora. Esto implica que muchas empresas están adoptando una postura cautelosa antes de realizar nuevas contrataciones, lo que podría limitar el crecimiento del empleo en el corto plazo.

Mirando hacia el futuro, es crucial observar cómo las políticas económicas y laborales del gobierno argentino impactan en la confianza empresarial y en las decisiones de contratación. La situación en Brasil, con una expectativa de empleo más alta, podría influir en las decisiones de inversión en Argentina, ya que las empresas podrían optar por expandirse en mercados más favorables. Además, la evolución de los sectores con mejores perspectivas, como el de Servicios Públicos y Recursos Naturales, será fundamental para determinar si se puede revertir la tendencia negativa en el empleo en el país.