El financista Ariel Vallejo, propietario de Sur Finanzas y vinculado al presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia, compareció ante la Justicia federal el pasado martes. En esta indagatoria, Vallejo se defendió de las acusaciones que lo señalan como líder de una asociación ilícita dedicada al lavado de dinero y a maniobras financieras irregulares con clubes de fútbol. A pesar de haber faltado a una primera citación el 5 de mayo, el juez federal Luis Armella decidió no hacer lugar a la solicitud de detención presentada por la fiscal Cecilia Incardona, fijando una nueva fecha de indagatoria bajo apercibimiento de rebeldía y arresto.

Vallejo, quien llegó al juzgado en una camioneta y evitó hacer declaraciones a la prensa, negó todas las imputaciones en su contra. Afirmó que la investigación es parte de una "persecución política o judicial" vinculada a su relación con el mundo del fútbol. En su presentación, el empresario declaró un patrimonio de $1.800 millones y USD 110.000, que atribuyó a su actividad como titular de Sur Finanzas. Además, indicó que sus ingresos mensuales ascienden a $70 millones, asegurando que "todos sus bienes tienen trazabilidad".

La causa involucra a varios clubes de fútbol, incluyendo Banfield, San Lorenzo, Argentinos Juniors, Temperley y Estrella del Sur. La investigación se centra en presuntas maniobras de intermediación financiera ilegal, préstamos usurarios y lavado de activos mediante contratos con estos clubes. Según la fiscalía, Sur Finanzas utilizó contratos de sponsoreo y descuentos de cheques para justificar movimientos millonarios de dinero, que en realidad carecerían de respaldo real. Los fiscales sostienen que los contratos de sponsoreo eran meramente formales, diseñados para dar una apariencia de legitimidad a flujos económicos sospechosos.

Uno de los puntos más críticos de la causa involucra dos contratos de mutuo por USD 1 millón firmados entre Sur Finanzas y Banfield en 2023. La fiscalía alega que el dinero fue entregado en efectivo, lo que se considera una maniobra de lavado. Vallejo, por su parte, argumentó que fue perjudicado en esta operación, ya que el dinero nunca fue devuelto. La situación se complica aún más con la inclusión de Argentinos Juniors en la investigación, donde Sur Finanzas descontó cheques por $600 millones, reteniendo $200 millones como comisión. La defensa de Vallejo ha optado por no profundizar en esta operación, anticipando que ampliará su declaración una vez que se expongan los demás imputados.

La investigación también abarca presuntas maniobras de evasión tributaria agravada y lavado de activos por más de $818.000 millones a través de la plataforma "Sur Finanzas PSP". Se ha identificado que parte de estas operaciones fueron realizadas por monotributistas sin capacidad económica y personas vinculadas a facturas apócrifas. Entre los bienes bajo investigación se encuentran vehículos de alta gama, como una Ferrari California valorada en hasta USD 350.000, así como Porsche y BMW registrados a nombre de familiares cercanos. Además, se ha detectado una deuda por retención indebida de aportes previsionales y de obra social superior a $46 millones.

Las indagatorias continuarán hasta fines de junio e involucran a otras 13 personas, incluyendo familiares, empleados y directivos de empresas vinculadas a Vallejo. Una vez finalizada esta etapa, el juez Armella podrá decidir si procesa a los acusados. Mientras tanto, se mantienen vigentes la inhibición de bienes de Sur Finanzas, la prohibición de salida del país y el secuestro de vehículos de lujo del grupo empresario.