- Tango Energy adquirió Aconcagua Energía, completando un proceso de reestructuración iniciado en 2025.
- La deuda de Aconcagua alcanzaba $447.604 millones, representando el 99% de sus activos totales.
- Pablo Iuliano, nuevo CEO, planea reactivar pozos inactivos y mejorar la eficiencia operativa.
- Aconcagua Energía opera 14 concesiones en provincias clave como Río Negro, Neuquén y Mendoza, con 638 pozos activos.
- La reestructuración de deuda logró una adhesión cercana al 96% en el canje de obligaciones negociables.
Tango Energy ha finalizado la adquisición de Aconcagua Energía, marcando un cambio significativo en la estructura de propiedad de la petrolera argentina. Este movimiento se formalizó con la transferencia de la totalidad de la tenencia accionaria de los fundadores de Aconcagua, Diego Trabucco y Javier Basso, quienes poseían el 7% del capital social. La operación fue comunicada a la Comisión Nacional de Valores (CNV) y se enmarca en un proceso de reestructuración que comenzó a mediados de 2025, cuando se anunció un acuerdo de inversión que incluía una capitalización de US$36 millones y un cambio de control societario.
La integración de Aconcagua a Tango Energy no solo implica un cambio en la propiedad, sino también una renovación en la dirección de la empresa. La Asamblea de Accionistas aceptó las renuncias de los directores vinculados a los socios salientes y designó a Andrés Ponce como nuevo director titular y a Mariana Urquiola como directora suplente. Este cambio en la cúpula directiva es parte de un esfuerzo más amplio para revitalizar la compañía, que ha enfrentado desafíos significativos en los últimos años, incluyendo una deuda que alcanzaba los $447.604 millones, equivalente al 99% de sus activos totales.
El nuevo CEO, Pablo Iuliano, quien tiene una trayectoria destacada en la industria energética, ha expresado su confianza en los fundamentos de la compañía, destacando el potencial de los bloques convencionales y no convencionales que posee Aconcagua. Iuliano planea reactivar pozos inactivos y mejorar la eficiencia operativa, lo que podría ser crucial para la recuperación de la empresa. Esta estrategia se alinea con un contexto más amplio en el sector energético argentino, donde la explotación de recursos no convencionales, como los de Vaca Muerta, ha sido un foco de atención y desarrollo.
Desde su creación en 2015, Aconcagua Energía ha operado 14 concesiones hidrocarburíferas en provincias clave como Río Negro, Neuquén y Mendoza, con un total de 638 pozos activos. Sin embargo, la falta de mantenimiento en los últimos meses ha llevado a una disminución en la producción, lo que ha generado la necesidad de una reactivación urgente. La reciente reestructuración de la deuda, con una adhesión cercana al 96% en el canje de obligaciones negociables, ha sido un paso fundamental para estabilizar las finanzas de la empresa y facilitar la nueva inversión por parte de Tango Energy.
A futuro, los inversores deberán estar atentos a cómo se implementan las estrategias de Iuliano y qué resultados se obtienen de la reactivación de los pozos y la mejora en la eficiencia operativa. La capacidad de Aconcagua para reducir su deuda y aumentar su producción será un indicador clave de su viabilidad a largo plazo. Además, la evolución del mercado energético en Argentina, especialmente en relación con la producción de petróleo y gas, será un factor determinante para el desempeño de Tango Energy y su nueva adquisición.
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