YPF, la principal petrolera de Argentina, reportó una ganancia neta de US$409 millones en el primer trimestre de 2026, un notable cambio respecto a la pérdida de US$10 millones en el mismo período del año anterior. Este resultado se produce en un contexto de aumento significativo en los precios internacionales del petróleo y los combustibles, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente. Además, la empresa destacó un EBITDA ajustado de US$1594 millones, un 28% más que en el primer trimestre de 2025, marcando el mejor resultado operativo de su historia para este período.

Los ingresos de YPF crecieron un 9% en comparación con el trimestre anterior, gracias a los mayores precios internacionales que comenzaron a impactar en marzo. El precio promedio de realización del crudo de YPF alcanzó los US$68,4 por barril, lo que representa un aumento del 29% en comparación con el trimestre anterior. Sin embargo, este precio aún se encuentra por debajo de las cotizaciones internacionales del Brent, que superaron los US$100 por barril en marzo y abril, lo que refleja la tensión geopolítica en la región.

A pesar de la mejora en los resultados, YPF reconoció que el traslado de los precios internacionales al mercado local fue parcial. Esto se tradujo en una caída en el EBITDA ajustado del negocio de Refino & Marketing, que disminuyó de US$19,5 a US$14,9 por barril procesado. La compañía también indicó que los precios en surtidor estaban aproximadamente un 11% por debajo de la paridad de importación, lo que limita su capacidad de trasladar los costos a los consumidores locales.

El cambio en el comportamiento de la demanda también ha sido significativo, con una caída generalizada en las ventas de combustibles a nivel nacional desde marzo. Ante esta situación, YPF lanzó un programa de estabilización de precios por 45 días a principios de abril. Este programa busca mitigar el impacto de los precios internacionales en el mercado local y mantener la competitividad de la empresa en un entorno desafiante.

En términos de producción, YPF ha visto un crecimiento notable en su producción no convencional en Vaca Muerta, con un promedio de 205.000 barriles diarios, lo que representa un aumento del 39% interanual. Este crecimiento ha sido acompañado por una reducción significativa en los costos de extracción, que cayeron un 42% interanual, hasta US$8,8 por barril equivalente. La compañía también alcanzó un récord de procesamiento de 344.000 barriles diarios en sus refinerías, lo que le permitió eliminar las importaciones de nafta y gasoil durante el trimestre, además de abastecer a refinadores locales y exportar combustibles a países vecinos.

Por último, YPF reportó un flujo de caja libre positivo de US$871 millones y una reducción de su deuda neta a US$8425 millones. Esta mejora financiera se ha visto impulsada por la venta de activos no estratégicos y la emisión de deuda en los mercados local e internacional. A futuro, será crucial observar cómo la empresa maneja la volatilidad de los precios internacionales y el comportamiento de la demanda local, especialmente en un contexto de incertidumbre geopolítica en la región.