- La economía argentina cayó un 1,5% en abril en comparación intermensual desestacionalizada.
- Desde febrero del año pasado, se han registrado caídas mensuales en 9 de los últimos 15 meses.
- El sector agropecuario sufrió una caída del 11% interanual en abril, afectando la producción.
- Las ventas minoristas mostraron una baja del 1,3% entre marzo y abril y un descenso del 3,2% interanual.
- La consultora Equilibra proyecta un crecimiento promedio anual del 2% para 2026, aunque moderado.
La economía argentina enfrenta un panorama complicado tras los datos de abril, que revelan una caída del 1,5% en la actividad intermensual desestacionalizada. Este descenso se suma a una contracción del 1% en la comparación interanual, lo que genera preocupación sobre la sostenibilidad del reciente rebote observado en marzo, donde se registró un crecimiento del 3,5% mensual y del 5,5% interanual. A pesar de los festejos del gobierno por estos números, los indicadores más recientes sugieren que la recuperación podría no ser tan sólida como se esperaba.
Desde febrero del año pasado, la economía ha estado marcada por una dinámica de 'serrucho', caracterizada por fluctuaciones significativas en la actividad económica. En los últimos 15 meses, se han registrado caídas mensuales en 9 de ellos, lo que indica una inestabilidad que podría complicar las aspiraciones reeleccionistas de Javier Milei. La consultora Equilibra, dirigida por Martín Rapetti, ha sido una de las últimas en advertir sobre esta situación, proyectando que la actividad seguirá mostrando un comportamiento errático en los próximos meses.
Un aspecto preocupante es el desempeño del sector agropecuario, que en abril experimentó una caída del 11% interanual, afectado por factores como las lluvias que retrasaron la cosecha de soja y una disminución en la faena de carne bovina. Sin embargo, al excluir al agro del análisis, el panorama parece un poco más alentador, con un crecimiento del 0,5% interanual en el EMAE sin agro. A pesar de esto, la actividad sigue siendo frágil, con un retroceso del 0,3% en términos mensuales.
Las ventas minoristas también reflejan esta debilidad, con una baja del 1,3% entre marzo y abril y un descenso del 3,2% en comparación interanual. La industria automotriz y la metalurgia también han mostrado caídas significativas, con descensos del 17,5% y 4,3% respectivamente. Estos datos sugieren que, aunque el gobierno celebra un aparente crecimiento, la realidad económica es más compleja y volátil.
De cara al futuro, el gobierno espera que a partir de junio se inicie un periodo de crecimiento sostenido, pero las proyecciones actuales invitan a la cautela. La consultora mantiene una expectativa de crecimiento promedio anual del 2% para 2026, lo que implica que, aunque se espera una recuperación, esta será moderada y dependerá de la capacidad de la economía para salir de la dinámica de 'serrucho'. Los inversores deben estar atentos a los próximos indicadores económicos y a las promesas del gobierno para evaluar la viabilidad de esta recuperación.
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