La empresa brasileña Raízen (RAIZ4), actualmente en un proceso de recuperación extrajudicial, está buscando una solución para su abultada deuda de R$ 65 mil millones. Las negociaciones han avanzado y se encuentran en una fase crítica, donde se contempla la conversión del 45% de la deuda en acciones, lo que podría llevar a los acreedores a poseer cerca del 80% de la compañía. Este cambio significaría una reconfiguración significativa de la estructura de propiedad de Raízen, que es una joint venture entre Shell y Cosan.

Desde su salida a bolsa en 2021, Raízen ha enfrentado desafíos considerables. En su debut, la compañía fue valorada en R$ 76 mil millones y prometía liderar una revolución en combustibles verdes, especialmente a través del etanol de segunda generación. Sin embargo, la realidad ha sido distinta, con un entorno de inversión ESG que se ha enfriado y la competencia de alternativas más económicas como el etanol de maíz. Esto ha llevado a la empresa a acumular una deuda significativa tras un ciclo de agresivas adquisiciones y expansión.

La situación financiera de Raízen se ha deteriorado notablemente, reportando una pérdida de R$ 15,65 mil millones en el tercer trimestre de la cosecha 2025/2026. La deuda neta aumentó de R$ 38,6 mil millones a R$ 55,3 mil millones en el mismo período, lo que elevó la relación deuda neta/EBITDA de 3 a 5,3 veces. Este deterioro ha llevado a la compañía a solicitar la recuperación extrajudicial en marzo de 2026, con la esperanza de evitar un proceso de recuperación judicial que podría ser más largo y complicado.

Las negociaciones actuales incluyen un posible aporte de capital de R$ 3,5 mil millones por parte de Shell, además de un aporte de R$ 500 millones que se encuentra en discusión. La continuidad del empresario Rubens Ometto en el consejo de administración es un tema candente, ya que algunos acreedores consideran que su salida podría ser necesaria para avanzar en la reestructuración. Sin embargo, Ometto ha afirmado que su propuesta de aporte sigue en pie, independientemente de su posición en el consejo.

A futuro, se espera que Raízen presente un plan de reestructuración para su homologación judicial a principios de junio de 2026, justo antes de que se cumpla el plazo de 90 días establecido por la ley para la recuperación extrajudicial. La compañía también planea dividirse en dos entidades: una enfocada en la producción de etanol y otra en la distribución de combustibles, lo que podría ayudar a optimizar sus operaciones y mejorar su situación financiera. La elección de un nuevo consejo de administración está programada para el primer trimestre de 2027, lo que podría traer cambios significativos en la dirección estratégica de la empresa.