- Rusia ha amenazado con suspender el suministro de petróleo, gas y diamantes a Armenia si continúa su acercamiento a la UE.
- El Kremlin se opone a la reelección del primer ministro armenio, Nikol Pashinián, y ha comenzado a aplicar sanciones económicas.
- Armenia recibe el 85% de su gas y dos tercios de sus productos petrolíferos de Rusia bajo un acuerdo firmado en 2013.
- Putin ha insinuado que Armenia podría enfrentar un aumento en los precios del gas, pasando de 177 a 600 dólares por mil metros cúbicos.
- La economía armenia ha crecido un 12,6% en 2022, pero la amenaza de una guerra económica podría desestabilizar este crecimiento.
- La cumbre de la Unión Económica Eurasiática el viernes será un evento clave para observar la evolución de la situación.
Rusia ha intensificado su presión sobre Armenia al amenazar con suspender el suministro de petróleo, gas y diamantes en bruto, en un contexto de creciente acercamiento del país caucásico a la Unión Europea (UE). Esta amenaza se produce en vísperas de las elecciones legislativas en Armenia, donde el Kremlin se opone a la reelección del primer ministro Nikol Pashinián. La carta enviada por las autoridades rusas al gobierno armenio indica que, si Armenia continúa su proceso de integración con la UE, Rusia podría denunciar unilateralmente el acuerdo de cooperación en el ámbito de los suministros de gas natural y productos petrolíferos, firmado en 2013.
Desde el inicio de la campaña electoral en Armenia hace dos meses, Rusia ha comenzado a implementar medidas punitivas, prohibiendo la exportación de productos como flores, agua mineral, y limitando el acceso de coñac y vino al mercado ruso. Estas acciones se justifican por supuestos motivos fitosanitarios, pero son vistas como una estrategia de Moscú para mantener su influencia en la región y castigar a Ereván por su acercamiento a Occidente. En el pasado, Rusia ha utilizado tácticas similares con otros países que intentaron distanciarse de su órbita, como Ucrania y Moldavia.
El acuerdo de 2013 permite a Armenia recibir el 85% de sus importaciones de gas y dos tercios de sus productos petrolíferos de Rusia en condiciones preferenciales. Sin embargo, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha insinuado que Armenia podría enfrentar un aumento significativo en los precios del gas, pasando de 177 a 600 dólares por mil metros cúbicos, lo que afectaría gravemente la economía armenia. Este tipo de presión económica es un claro intento del Kremlin de influir en el resultado electoral y en la política exterior de Armenia.
Para los inversores, esta situación presenta un riesgo significativo. La economía armenia ha mostrado un crecimiento notable, con un aumento del PIB del 12,6% en 2022, pero la amenaza de una guerra económica por parte de Rusia podría desestabilizar este crecimiento. La dependencia de Armenia de los suministros energéticos rusos hace que cualquier interrupción en estos flujos tenga un impacto directo en su economía. Además, la incertidumbre política podría afectar la confianza de los inversores tanto en Armenia como en la región del Cáucaso en general.
A futuro, es crucial monitorear cómo se desarrollan las elecciones en Armenia y la respuesta del gobierno ante las amenazas rusas. La cumbre de la Unión Económica Eurasiática, programada para el viernes, podría ser un punto clave donde se discuta la situación de Armenia y su relación con la UE. La postura del primer ministro Pashinián, quien ha afirmado que el pueblo armenio debe tener la opción de elegir entre la UE y la UEE, será fundamental para determinar el rumbo político y económico del país en los próximos meses.
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