Las acciones de Raízen (RAIZ4) experimentaron un incremento del 2,17% en la B3, alcanzando un valor de R$ 0,47 por acción, en un contexto donde el Ibovespa, el principal índice de la bolsa brasileña, se encontraba en baja de casi 1%. Este repunte se produce tras la noticia de que las negociaciones entre los acreedores y accionistas de la compañía han avanzado, buscando evitar una recuperación judicial y centrarse en la reestructuración de la gobernanza de la empresa. Este desarrollo es significativo dado que Raízen había solicitado una recuperación extrajudicial el 11 de marzo, lo que marcó el inicio de un proceso complejo de negociaciones y reestructuración financiera.

La historia de Raízen es un reflejo de los desafíos que enfrenta la industria de los biocombustibles en Brasil. La empresa, una joint venture entre Shell y Cosan, debutó en la bolsa en 2021 con una valoración de R$ 76 mil millones, prometiendo liderar una revolución en combustibles verdes mediante el etanol de segunda generación (E2G). Sin embargo, la realidad ha sido más dura, con la compañía enfrentando un entorno adverso que incluye un enfriamiento del interés global en inversiones ESG y una competencia creciente del etanol de maíz, que es más barato y escalable. Como resultado, en casi cinco años desde su IPO, Raízen ha visto una caída del 93,52% en su valor de mercado.