En un giro inesperado en el mundo de la inteligencia artificial (IA), Anthropic y OpenAI están en una feroz competencia para llevar a cabo sus ofertas públicas iniciales (IPO) en un mercado que nunca ha visto algo similar. Anthropic, fundada por Dario Amodei y otros exmiembros de OpenAI, busca captar $30 mil millones con una valoración que podría alcanzar los $950 mil millones. Este movimiento se produce en un contexto donde ambas empresas, aunque aún no son rentables, están quemando miles de millones de dólares anualmente en su carrera por dominar el sector de la IA.

La situación es particularmente interesante dado que OpenAI, que ha reportado ingresos de $2 mil millones mensuales y cuenta con más de 900 millones de usuarios activos, también está en la misma senda. Sin embargo, se enfrenta a proyecciones de pérdidas que podrían alcanzar los $14 mil millones solo en 2026. Esto ha llevado a analistas a estimar que OpenAI necesitará más de $207 mil millones en capital hasta 2030, lo que plantea dudas sobre su sostenibilidad a largo plazo. En contraste, Anthropic ha superado a OpenAI en la cantidad de clientes corporativos verificados, lo que podría darle una ventaja competitiva en la inminente carrera por el IPO.

Ambas empresas comparten la misma tecnología de base y clientes, pero sus enfoques filosóficos y estratégicos son diferentes. OpenAI se ha transformado de una organización sin fines de lucro a una Public Benefit Corporation, mientras que Anthropic se ha posicionado como una entidad que prioriza la seguridad de la IA. Esta diferencia de enfoque no solo afecta su imagen ante los inversores, sino que también influye en su capacidad para atraer capital en un mercado que muestra un creciente interés por la IA.

El impacto de esta competencia es significativo para el mercado tecnológico en general. La valoración de OpenAI en un posible IPO podría alcanzar hasta un billón de dólares, lo que representaría un múltiplo de 65 veces su proyección de ingresos para 2025. Esto es notablemente más alto que las valoraciones de otras grandes tecnológicas en sus respectivas salidas a bolsa, lo que podría generar un efecto dominó en la valoración de otras startups tecnológicas. Por otro lado, Anthropic, que ya fue valorada en $380 mil millones en febrero, podría ver su múltiplo de ingresos dispararse si logra concretar su IPO a la valoración esperada.

Los inversores deben estar atentos a las fechas clave en esta carrera. Se espera que Anthropic pueda abrir su capital en octubre de 2026, mientras que OpenAI también está acelerando su proceso. Sin embargo, el mercado podría no tener suficiente apetito para absorber dos IPOs de empresas pre-rentables y con valoraciones tan altas en el mismo semestre. La primera empresa en salir a bolsa podría capturar la narrativa de ser la pionera en la era de la IA, mientras que la segunda podría ser vista como un jugador más en un sector que ya ha sido valorado por el mercado.

Finalmente, la dependencia de ambas empresas de Nvidia para sus chips de IA significa que cualquier movimiento en el mercado de semiconductores también podría influir en sus valoraciones. Con la IA cada vez más integrada en diversas industrias, desde la salud hasta el entretenimiento, el futuro de estas empresas no solo afecta a los inversores en tecnología, sino que también tiene implicaciones más amplias para la economía global y, potencialmente, para los mercados argentinos que buscan oportunidades en el sector tecnológico.