La empresa belga Jan de Nul se posiciona como la virtual ganadora de la concesión del dragado y balizamiento de la Hidrovía, tras presentar las tarifas mínimas de peajes establecidas en los pliegos para las tres etapas de la obra. En la apertura de las propuestas económicas, Jan de Nul y su competidora Dredging, Environmental and Marine Engineering (DEME), también de Bélgica, empataron en las tarifas cotizadas para las tres instancias contractuales. Sin embargo, Jan de Nul logró una ventaja decisiva al obtener una mejor calificación técnica, con 66,20 puntos frente a los 42,14 de DEME.

Para la "Etapa 0", que incluye tareas de mantenimiento y mejoras esenciales en la vía navegable troncal (VNT), ambas empresas cotizaron un peaje de u$s3,80 por Tonelada de Registro Neto (TRN), el mínimo permitido. En la "Etapa 1", que busca aumentar el calado del tramo principal a 36 pies, ambas ofrecieron un peaje de u$s4,65 por TRN. Finalmente, para la "Etapa 2", donde se requiere alcanzar una profundidad de 40 pies, las ofertas se ubicaron en u$s5,78 por TRN, también en el mínimo fijado. Este empate en las tarifas, aunque significativo, no fue suficiente para superar la ventaja técnica de Jan de Nul.

La concesión de la Hidrovía es considerada la privatización más relevante que está llevando a cabo la administración de Javier Milei. Este proyecto determinará quién controlará el principal corredor navegable del país hasta el año 2051, un corredor que moviliza casi el 80% de las exportaciones agropecuarias y el 90% del tráfico de contenedores. La inversión total que deberá realizar la nueva concesionaria durante el período contractual de 25 años asciende a u$s10.000 millones, lo que refleja la magnitud del proyecto y su importancia para la economía argentina.

El proceso de licitación, que se llevó a cabo a través de la plataforma Contrat.Ar, se realizó en un clima de controversia. A pocas horas de la apertura de ofertas, el fiscal federal Guillermo Marijuán rechazó una medida cautelar presentada por la Asociación Civil Observatorio del Derecho a la Ciudad, que buscaba frenar el proceso licitatorio. Marijuán argumentó que no había suficientes pruebas de irregularidades en el proceso, lo que permitió que la licitación continuara sin contratiempos. Este respaldo institucional es crucial, dado que la concesión de la Hidrovía es un tema sensible que involucra a múltiples actores económicos y políticos.

Para los inversores, la adjudicación de la concesión de la Hidrovía podría tener implicancias significativas en el mercado. La administración de Milei ha mostrado un enfoque pro-privatización, lo que podría abrir la puerta a más inversiones en infraestructura y servicios públicos. Sin embargo, la oposición ha expresado preocupaciones sobre la transparencia del proceso y el impacto de las tarifas en los productores y usuarios de la vía navegable. La confirmación de la ganadora por parte de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) se espera en un plazo de 15 días, siempre que no haya impugnaciones, lo que mantendrá a los actores del mercado en alerta.

En el futuro cercano, los inversores deben estar atentos a la evolución de la concesión y a cualquier posible impugnación que pueda surgir. La situación política y económica en Argentina, así como la respuesta de los productores agropecuarios a las tarifas de peaje, serán factores determinantes para el éxito de esta concesión. Además, el seguimiento de otras licitaciones y proyectos de infraestructura en el país podría ofrecer pistas sobre la dirección de las políticas económicas del gobierno de Milei y su impacto en el mercado argentino.