Pirelli, la reconocida empresa italiana de neumáticos, ha decidido suspender parte de su producción en Argentina debido a la disminución de la actividad en la industria automotriz y la caída de las ventas. La planta de Merlo, que opera de lunes a lunes en tres turnos, detendrá sus operaciones durante el fin de semana largo, desde el domingo hasta el martes. Esta decisión fue tomada en conjunto con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), y aunque la producción se detendrá, se garantizará el pago total de los salarios a los 650 trabajadores de la planta.

La interrupción de la producción se produce en un contexto de recortes en la fabricación de vehículos por parte de Stellantis en su planta de El Palomar, donde se fabrican los modelos Peugeot 208 y 2008. En abril, el mercado automotor argentino experimentó una contracción del 14% en los patentamientos y una caída del 37,1% en las ventas de vehículos hacia Brasil. Esta situación ha llevado a Stellantis a reducir su producción de dos turnos a uno y a abrir una lista de retiros voluntarios para parte de sus 2.300 operarios. Este ajuste en la producción refleja la difícil situación que atraviesa la industria automotriz en el país.

El sector de neumáticos en Argentina ha enfrentado una serie de desafíos en los últimos años. Desde 2023, Pirelli ha registrado 700 despidos, lo que indica una tendencia preocupante en la industria. En 2013, la empresa fabricaba entre 18.000 y 20.000 neumáticos por día, mientras que actualmente esa cifra se ha reducido a un promedio de entre 3.500 y 4.000 unidades diarias. Este descenso en la producción se debe a una combinación de factores, incluyendo el aumento de las importaciones de neumáticos, que representan el 75% del mercado local, y la baja en los aranceles que ha facilitado la entrada de productos extranjeros, principalmente de China.

La situación se complica aún más con la conflictividad laboral en el sector. El Sutna ha protagonizado numerosos conflictos, incluyendo paros que han detenido la producción por períodos prolongados. En 2022, la producción de neumáticos se detuvo durante casi tres meses, lo que tuvo un impacto económico significativo. La actual suspensión de Pirelli, aunque temporal, ha encendido alarmas en la industria, ya que muchos temen que sea el inicio de un ajuste más profundo en un sector que ya está muy golpeado.

Mirando hacia el futuro, es crucial observar cómo evolucionará la producción automotriz y la demanda de neumáticos en Argentina. Con la caída en las ventas de vehículos y el aumento de las importaciones, es probable que las empresas locales continúen enfrentando desafíos significativos. Además, se debe prestar atención a las negociaciones laborales y a posibles nuevos conflictos que podrían surgir en el sector. La situación en Brasil también es un factor a considerar, ya que cualquier cambio en la demanda de vehículos en ese país podría repercutir en el mercado argentino, especialmente en términos de exportaciones.