La aerolínea de bajo costo Jetsmart ha confirmado que mantendrá sus operaciones de vuelos nacionales e internacionales sin cambios durante el período de obras de remodelación en la pista secundaria del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, que se llevarán a cabo entre el 24 de octubre y el 11 de noviembre. Esta decisión se basa en un análisis técnico que ha determinado que la flota de Airbus A320 y A321 puede operar bajo las restricciones temporales que se implementarán en la terminal aérea. Aunque se anticipan ajustes menores en algunas rutas, la compañía asegura que esto no afectará la continuidad general de sus operaciones ni los estándares de seguridad establecidos.

La confirmación de Jetsmart se suma a la de otras tres aerolíneas que también han decidido mantener sus vuelos durante el período de obras. Aerolíneas Argentinas, por ejemplo, seguirá operando sus rutas regulares a destinos como Miami, Punta Cana, Cancún y Aruba sin cambios significativos. Sin embargo, los vuelos hacia Roma y Madrid requerirán una escala técnica en Río de Janeiro para reabastecimiento de combustible debido a las limitaciones operativas que se implementarán durante las obras. Por su parte, Iberia y Level también han ajustado sus programaciones para continuar ofreciendo servicios, aunque incorporando escalas técnicas en Montevideo.

En contraste, diez aerolíneas han optado por suspender temporalmente sus operaciones hacia Argentina durante este período, incluyendo grandes nombres como Aeroméxico, American Airlines, Delta Air Lines y British Airways. LATAM Airlines, por su parte, solo suspenderá los vuelos directos a Miami durante las dos semanas de trabajos. Esta situación refleja un panorama complejo para la aviación en Argentina, donde las limitaciones en la infraestructura del Aeropuerto de Ezeiza impactan directamente en la capacidad operativa de las aerolíneas, especialmente aquellas que utilizan aeronaves de fuselaje ancho para vuelos de larga distancia.

Las obras en el aeropuerto, que implican una inversión de 110 millones de dólares, tienen como objetivo rehabilitar la pista secundaria 17-35 y realizar trabajos en su intersección con la pista principal 11-29. Durante este tiempo, la operación aérea se limitará a la pista principal, cuya longitud se reducirá de 3300 a 1850 metros, lo que complicará el despegue de aeronaves más grandes que requieren pistas más largas. Esto obligará a muchas aerolíneas a ajustar sus operaciones, ya sea disminuyendo el peso de las aeronaves o incorporando escalas técnicas para reabastecimiento de combustible.

A largo plazo, una vez finalizadas las obras, se espera que el Aeropuerto de Ezeiza aumente su capacidad operativa y el volumen de pasajeros. El plan de modernización incluye la construcción de una nueva plataforma con capacidad para siete aeronaves de fuselaje estrecho, mejoras en el sistema de balizamiento y la repavimentación de calles de rodaje. Además, se implementarán mejoras en sustentabilidad, como una planta de tratamiento de agua y un sistema de energía renovable. Estas inversiones son cruciales para mejorar la competitividad del aeropuerto y facilitar el crecimiento del tráfico aéreo en la región, lo que podría tener un impacto positivo en la economía local y en el sector turístico.

Con la finalización de las obras prevista para noviembre, los operadores y pasajeros deben estar atentos a las modificaciones en la programación de vuelos y a las posibles implicancias en el tráfico aéreo. Las aerolíneas que continúan operando durante este período podrían beneficiarse de una mayor demanda, especialmente en rutas internacionales, mientras que aquellas que suspenden sus operaciones enfrentarán desafíos adicionales en la recuperación de su cuota de mercado.