Durante la 71° Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción, el economista Ricardo Arriazu, figura influyente en el entorno del presidente Javier Milei, presentó un análisis sobre la situación económica actual de Argentina. Arriazu destacó que "los planetas están alineados para la Argentina", sugiriendo que el país podría experimentar un crecimiento del PIB del 3,5% este año, impulsado por una cosecha récord y el desarrollo de sectores como la minería y la energía. Sin embargo, advirtió que la apreciación del peso hará que Argentina sea un país más caro, lo que podría afectar la competitividad de sus exportaciones.

El economista también analizó la situación del sector de la construcción, que ha sufrido una caída significativa en su actividad desde 2023, pasando de representar el 25% del PIB a solo el 3%. Esta disminución se atribuye a la baja inversión pública y a las dificultades de financiamiento que enfrenta el sector privado. Arriazu enfatizó que la clave para revertir esta tendencia es la erradicación de la inflación, aunque reconoció que este proceso llevará tiempo. Propuso el uso de cuotas indexadas como una solución temporal, aunque señaló que el actual esquema presenta desafíos, como la falta de acompañamiento en los salarios y el escaso fondeo de los bancos.

En su exposición, Arriazu criticó la falta de ahorro a largo plazo en Argentina, mencionando la destrucción del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) y la reducción de los seguros, que son instrumentos clave para el ahorro a largo plazo. Sostuvo que es necesario redireccionar los fondos del FGS hacia el sector de la construcción para estimular la inversión. A pesar de este panorama complejo, Arriazu sorprendió a los asistentes con proyecciones macroeconómicas optimistas, señalando que el superávit comercial podría alcanzar los 20.000 millones de dólares, con un crecimiento adicional en las exportaciones.

El economista también abordó el tema de la confianza del consumidor, indicando que el crecimiento del PIB dependerá de si los argentinos deciden comprar menos divisas. Desde 2003, los argentinos han adquirido aproximadamente 260.000 millones de dólares, y solo en 2025, 41.000 millones. Si el plan del gobierno tiene éxito y se logran eliminar las crisis de balanza de pagos, Arriazu estima que la tasa de crecimiento podría duplicarse, lo que beneficiaría especialmente al sector de la construcción.

Finalmente, Arriazu instó a los empresarios a enfocarse en el mediano plazo y a no perder la oportunidad que representa el potencial energético del país. Afirmó que, si se mantiene el rumbo fiscal y normativo adecuado, Argentina podría exportar más de 30.000 millones de dólares solo en energía para 2030. Concluyó su presentación subrayando que, aunque el país ha tenido oportunidades en el pasado que no supo aprovechar, esta vez es crucial que se actúe de manera decisiva para no desperdiciar el potencial que se presenta.