En un día marcado por la recuperación de los mercados internacionales, el dólar brasileño cerró por debajo de R$ 5, concluyendo la jornada a R$ 4,998, lo que representa una caída del 1,34%. La cotización del dólar abrió en R$ 5,04, pero se estabilizó por debajo de la barrera de R$ 5 tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien decidió posponer un ataque militar contra Irán, lo que ayudó a reducir las tensiones en los mercados.

El índice Ibovespa, por su parte, cerró a 176.975,82 puntos, con una leve baja del 0,17%. Durante el día, el índice llegó a caer hasta un 0,83%, pero logró recuperarse hacia el final de la sesión gracias a la disminución de las tensiones geopolíticas. A pesar de este leve retroceso, el Ibovespa ha acumulado una caída del 5,52% en mayo, tras haber alcanzado un récord en abril, aunque en el año todavía muestra un incremento del 9,84%.

Los datos de la B3 indican que los inversores extranjeros han retirado R$ 3,9 mil millones de la bolsa brasileña hasta la mitad de mayo, lo que refleja una creciente aversión al riesgo. Esta situación se ha visto influenciada por la incertidumbre en torno a la economía global y el impacto de los conflictos en el Medio Oriente, que han generado preocupación sobre el precio del petróleo y la inflación.

El anuncio de Trump, que suspendió la ofensiva militar para permitir el avance de negociaciones diplomáticas, tuvo un efecto inmediato en los mercados, al reducir la aversión al riesgo y favorecer la recuperación de monedas emergentes. Esto se tradujo en una disminución del valor del dólar frente a otras divisas emergentes, como el peso mexicano y el peso chileno. Además, la percepción de que las tasas de interés en Brasil se mantendrán elevadas por más tiempo, tras el boletín Focus del Banco Central que elevó la proyección de la tasa Selic para finales de 2026 a 13,25% anual, también contribuyó a fortalecer el real.

En el ámbito de las materias primas, el petróleo continuó su tendencia alcista, con el barril de Brent cerrando a US$ 112,10, un aumento del 2,6%, aunque se desaceleró después del anuncio de Trump. El barril WTI, referencia en Estados Unidos, terminó a US$ 104,38, con un avance del 3,33%. La evolución de los precios del petróleo es un factor crucial a seguir, ya que su volatilidad puede tener repercusiones significativas en la inflación y en la economía brasileña en general.

De cara al futuro, los inversores deben estar atentos a la evolución de las negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán, así como a los datos económicos que se publicarán en las próximas semanas. La próxima reunión del Banco Central, programada para el 1 de junio, será clave para entender la dirección de la política monetaria y su impacto en el tipo de cambio y en los mercados de acciones. Además, el seguimiento de las tendencias en el mercado de petróleo será fundamental para evaluar el impacto en la inflación y el crecimiento económico en Brasil y en la región.