- Se estima que el consumo en el varejo brasileño podría crecer un 4,7% durante la Copa del Mundo 2026.
- El flujo de clientes en las tiendas podría aumentar un 6,7% el día anterior a los partidos.
- Las transacciones en comercios pueden dispararse un 19,1% en las dos horas previas a los juegos.
- El gasto en categorías relacionadas con el evento podría crecer un 24% el día anterior a los partidos.
- Un 65% de los brasileños planean ver los partidos en casa, lo que beneficiará a supermercados y bebidas.
La Copa del Mundo de 2026, aunque aún no ha comenzado, ya está generando expectativas positivas en el comercio brasileño. Según un informe del banco BTG Pactual, se anticipa que el evento deportivo impulsará el consumo en el país, especialmente en categorías relacionadas con la alimentación y las reuniones sociales. Se estima que el consumo en el sector minorista podría aumentar en aproximadamente un 4,7% en comparación con períodos normales, gracias al fenómeno del fútbol que moviliza a casi el 95% de la población brasileña durante el torneo.
El informe destaca que el mayor incremento en las compras no ocurrirá durante los partidos, sino en las horas previas a estos. Datos de la plataforma Scanntech indican que el flujo de clientes en las tiendas puede aumentar un 6,7% el día anterior a los juegos, ya que los consumidores prefieren realizar sus compras con anticipación para evitar salir durante las competencias. En las dos horas previas al inicio de un partido, las transacciones en los comercios pueden dispararse un 19,1%, mientras que durante los juegos, el movimiento en las tiendas disminuye en un 15,4%. Este comportamiento se intensifica en eventos de gran magnitud como la Copa del Mundo, donde las compras previas pueden aumentar más de un 69% y el flujo de clientes durante los partidos puede caer más de un 60%.
Además del volumen de compras, el informe señala que el ticket promedio también experimenta un incremento significativo. Se estima que el gasto en categorías relacionadas con la Copa del Mundo podría crecer alrededor del 24% el día anterior a los partidos. Esto refleja un cambio en la composición de la cesta de consumo, donde los productos asociados a encuentros sociales, como carnes para asado, snacks y bebidas premium, se vuelven más relevantes. Este fenómeno de consumo se ve favorecido por el horario de los partidos, ya que un 43% de ellos se jugarán entre las 19:00 y las 23:00, lo que propicia reuniones en casa.
A pesar de un contexto macroeconómico desafiante, con tasas de interés elevadas y una mayor incertidumbre global, el BTG considera que la Copa del Mundo puede actuar como un estímulo temporal para el consumo. Los analistas del banco sugieren que la demanda generada por el evento podría desacoplarse en cierta medida de la debilidad económica general. Además, se espera que la inflación sea más baja en comparación con la Copa de 2022, junto con un aumento en la renta real, lo que podría sostener el consumo en un entorno de tasas de interés elevadas. Un 65% de los brasileños planean ver los partidos en casa, lo que refuerza la expectativa positiva para supermercados y categorías relacionadas con la conveniencia y socialización.
En resumen, la Copa del Mundo de 2026 no solo representa un evento deportivo, sino que también se perfila como un catalizador significativo para el comercio en Brasil. Los inversores deben estar atentos a cómo este fenómeno puede influir en el comportamiento de consumo en el país, especialmente en el sector minorista. Las cifras de consumo y las tendencias de compra en los días previos a los partidos serán indicadores clave para evaluar el impacto económico del evento en el comercio minorista brasileño en los próximos meses.
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