- Los CEOs coinciden en que la inestabilidad política es el principal riesgo para el crecimiento económico en Perú.
- El país ha tenido nueve presidentes en diez años, lo que ha generado costos económicos y sociales significativos.
- La falta de competitividad frente a otros países de la región está alejando a los inversionistas del sector hidrocarburos.
- Perú tiene 35 proyectos de cobre que representan inversiones por USD 45.000 millones, con potencial para aumentar el crecimiento del PBI.
- La volatilidad global ha sido absorbida parcialmente, pero el desafío es mantener la estabilidad macroeconómica en un contexto político complejo.
Durante el Día1 Summit 2026, un panel de destacados CEOs peruanos abordó los riesgos que enfrenta el país, destacando la inestabilidad política como un obstáculo crítico para la inversión y el crecimiento económico. Los ejecutivos coincidieron en que, a pesar de contar con un contexto global favorable para los commodities y las inversiones mineras, la falta de confianza en el Estado y la fragilidad institucional podrían llevar a Perú a perder oportunidades valiosas. En el último año, el país ha experimentado una alta volatilidad política, con nueve presidentes en diez años, lo que ha generado costos económicos y sociales significativos, incluyendo un aumento en los niveles de pobreza y problemas en infraestructura y salud.
Los líderes empresariales también señalaron que la situación política actual está afectando la competitividad del país frente a otros mercados de la región. María Julia Aybar, de Hunt Oil, advirtió que los inversionistas del sector hidrocarburos están mirando hacia otros países sudamericanos como Argentina y Ecuador, mientras que el Perú se queda atrás debido a conflictos sociales y la complejidad de la 'permisología'. La falta de una visión a largo plazo y políticas claras que alineen al Ejecutivo y al Congreso son consideradas fundamentales para atraer inversiones y desarrollar proyectos estratégicos.
El CEO de Intercorp, Fernando Zavala, enfatizó la necesidad de recuperar la confianza entre el sector público y privado para impulsar el crecimiento económico. La inestabilidad política no puede mantenerse indefinidamente sin repercusiones en la economía, y los ejecutivos coincidieron en que la sostenibilidad del modelo económico peruano depende de la capacidad del país para mantener la estabilidad institucional a largo plazo. La situación actual se ve agravada por una 'policrisis', donde múltiples crisis simultáneas afectan a las empresas, desde conflictos bélicos hasta disrupciones logísticas.
En cuanto a las implicaciones para los inversores, el CEO de Scotiabank, Sebastián Arcuri, destacó que el Perú tiene 35 proyectos de cobre que representan inversiones por USD 45.000 millones. Estos proyectos podrían aportar un punto porcentual adicional al crecimiento del PBI, pero su aprovechamiento depende de la estabilidad política y la capacidad de ejecución del Estado. La volatilidad global ha sido parcialmente absorbida por los mercados, pero el desafío radica en mantener la estabilidad macroeconómica en un contexto político complejo.
Mirando hacia el futuro, es crucial que los actores políticos y económicos trabajen juntos para evitar que el Perú pierda otra década de oportunidades. La recuperación de la confianza y la implementación de políticas claras son esenciales para atraer inversiones y fomentar un crecimiento sostenible. Con un contexto internacional favorable para los commodities, el país no puede permitirse desaprovechar esta oportunidad, y la atención debe centrarse en la creación de un entorno político más estable y predecible que fomente la inversión y el desarrollo económico.
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