Juan Cuattromo, presidente del Banco Provincia (Bapro), ha expresado una visión pesimista sobre el estado actual del crédito y la morosidad en Argentina. En una reciente entrevista, Cuattromo afirmó: "No veo ni un rebote del crédito ni una baja de la mora… Y si la hubiera, sería circunstancial y se daría por las malas razones". Esta declaración contrasta con las expectativas optimistas que ha manifestado el gobierno de Javier Milei, lo que sugiere una divergencia significativa en la interpretación del panorama económico actual.

Cuattromo, economista con experiencia en el sector público, ha señalado que la aparente estabilidad financiera que se observa en el país es, en realidad, frágil. Según su análisis, esta estabilidad se basa en una depresión de la demanda que busca controlar el dólar y reducir la inflación. Sin embargo, este enfoque podría ser insostenible a largo plazo, ya que afecta a amplios sectores de la población que ya enfrentan dificultades económicas. La caída de la demanda, en su opinión, no es una solución viable y podría llevar a un deterioro aún mayor de las condiciones de vida.

El presidente del Bapro también ha abordado el papel del banco en este contexto complicado. En lugar de enfocarse en la generación de nuevos créditos, el Bapro ha priorizado la refinanciación de deudas para ayudar a sus clientes a enfrentar la creciente morosidad. Cuattromo destacó que, desde septiembre del año pasado, el banco ha implementado diversas herramientas para apoyar a las empresas, logrando un crecimiento del 2,5% en su participación en el financiamiento a empresas, a pesar de la tendencia general negativa en el sistema financiero.

En cuanto a los individuos y familias, el Bapro ha introducido líneas de crédito con tasas reducidas para aquellos con ingresos más bajos, lo que ha permitido generar $260.000 millones en operaciones en el primer trimestre, un aumento significativo en comparación con el año anterior. Sin embargo, Cuattromo advirtió que la morosidad es más alta entre los jóvenes de 18 a 30 años, lo que refleja un cambio en la educación financiera y la relación con el dinero en este segmento de la población. Esto implica que el banco ha tenido que adaptarse a un nuevo perfil de riesgo, lo que podría tener implicaciones para la estabilidad financiera futura.

A medida que el gobierno sostiene que se espera una recuperación en la demanda de crédito y una disminución de la morosidad gracias a la reciente baja de tasas, Cuattromo se muestra escéptico. Él argumenta que los ingresos reales continúan deteriorándose y que la precarización laboral está en aumento. Esta situación sugiere que cualquier mejora en el crédito podría ser temporal y no reflejar un cambio estructural en la economía. Para los inversores, esto significa que deben estar atentos a la evolución de la morosidad y la capacidad de las familias para cumplir con sus obligaciones crediticias, ya que cualquier deterioro adicional podría afectar la estabilidad del sistema financiero en su conjunto.