La inflación en Brasil ha alcanzado un nuevo umbral, superando el 5% por primera vez en 2026, según el boletín Focus del Banco Central. Este aumento en las expectativas de inflación se atribuye principalmente al creciente pesimismo sobre los efectos de la guerra en Irán, así como al incremento en los precios de los combustibles a nivel mundial. Los economistas ahora prevén que el Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplo (IPCA) cierre el año en un 5,04%, lo que representa un incremento de 0,12 puntos porcentuales respecto a la semana anterior.

Este cambio en las expectativas de inflación es significativo, ya que la meta establecida por el Banco Central de Brasil es del 3%, con una tolerancia de 1,5 puntos porcentuales hacia arriba o hacia abajo. La última vez que la inflación había superado el 5% fue en 2022, cuando el país enfrentó un contexto de crisis económica y tensiones geopolíticas. La situación actual, marcada por la guerra en Irán, ha generado un clima de incertidumbre que ha impactado en los precios de los combustibles, un componente clave en la canasta de consumo de los brasileños.