Natura (NATU3) ha reportado un significativo aumento en sus pérdidas, alcanzando R$ 445 millones en el primer trimestre de 2026. Este resultado representa un incremento del 787,6% en comparación con las pérdidas de R$ 50 millones registradas en el mismo período del año anterior. La noticia ha impactado negativamente en el mercado, llevando a una caída de las acciones de la compañía de un 2,57% en la mañana del 12 de mayo, reflejando la preocupación de los inversores ante resultados peores a los esperados.

El CEO de Natura, João Paulo Ferreira, describió el trimestre como "desafiante" tanto en términos de ingresos como de rentabilidad, aunque alineado con las expectativas de la empresa. La compañía reportó un EBITDA recurrente de R$ 346 millones, lo que representa una caída del 55,7% en comparación con el año anterior. La caída en las ventas se ha visto reflejada en una disminución del 7,7% en la receita líquida, que totalizó R$ 4,75 mil millones, mientras que el mercado esperaba un ingreso de R$ 4,3 mil millones.

Las ventas en Brasil han sido particularmente afectadas, con una caída del 5,5% en los ingresos, donde la marca Natura contribuyó con un descenso del 3% y Avon, que también forma parte del portafolio de la empresa, sufrió una caída del 13,8%. Este contexto se ha visto agravado por el alto nivel de endeudamiento de las familias brasileñas, que ha restringido el consumo, especialmente en regiones como el Nordeste, donde los resultados han sido aún más desfavorables. Además, la reducción en la red de consultoras ha llevado a una disminución en las ventas por vendedora.

La situación de Natura no es aislada; el entorno económico en América Latina, y en particular en Argentina, ha afectado profundamente a la compañía. La combinación de variaciones cambiarias, hiperinfación y una reducción en el consumo ha llevado a que la margen EBITDA en el continente sea negativa en un 1,5%, en comparación con un 7,5% en el mismo período del año anterior. Esto resalta la presión que enfrenta la compañía en un contexto de crisis económica regional.

A pesar de los desafíos, la directora financiera, Silvia Vilas Boas, se mostró optimista respecto a una posible mejora en la rentabilidad en el futuro cercano. La empresa ha estado implementando reformas en sus tiendas y planea acelerar la apertura de nuevas unidades, habiendo inaugurado 72 nuevas tiendas en los últimos 12 meses. Sin embargo, la compañía aún enfrenta costos significativos derivados de su reorganización, incluyendo R$ 221 millones en gastos extraordinarios, principalmente por despidos que afectaron al 25% de su fuerza laboral. Esto ha llevado a una caída de 8,6 puntos porcentuales en la margen EBITDA en Brasil, que pasó del 22,4% al 13,8%.

El mercado está a la espera de señales de recuperación en los resultados de Natura, que podrían comenzar a materializarse en el segundo trimestre de 2026. La compañía ha indicado que los beneficios de su reorganización aún no se han reflejado en los resultados, pero se espera que la situación mejore a medida que se consoliden las iniciativas de crecimiento y se recuperen las márgenes. Los inversores deberán monitorear de cerca los próximos informes financieros y la evolución de las ventas, especialmente en un contexto donde la presión económica en Brasil y Argentina sigue siendo alta.