La industria automotriz mexicana ha mostrado un notable crecimiento al inicio de 2026, con una producción de 1,299,157 vehículos ligeros entre enero y abril, lo que representa un incremento del 0.91% en comparación con el mismo periodo de 2025. Este aumento, aunque moderado, posiciona a México en su segundo mejor primer cuatrimestre desde que se tienen registros, solo superado por el año 2019. La recuperación es significativa, considerando que el año anterior comenzó con una caída del 2.65% en enero, pero logró estabilizarse y mostrar un avance del 0.5% en el primer trimestre del año.

En abril, la producción alcanzó las 329,878 unidades, un crecimiento del 2.14% respecto al mismo mes del año anterior, convirtiéndose en el segundo mejor abril en la historia de la industria automotriz mexicana, solo detrás de abril de 2024. Este desempeño se debe en gran parte a la capacidad de las armadoras para adaptarse a los costos asociados con los aranceles impuestos por Estados Unidos, así como a una diversificación en los destinos de exportación, que han permitido a las empresas mantenerse competitivas en un entorno comercial desafiante.