El riesgo país de Argentina ha descendido a 496 puntos básicos, alcanzando su nivel más bajo en un periodo considerable. Este descenso ha sido interpretado como una señal de creciente confianza en la economía argentina, impulsada por una combinación de factores internos. Economistas y analistas financieros coinciden en que la acumulación de reservas, la mejora en la percepción internacional y la expectativa de continuidad del programa económico del Gobierno son elementos clave detrás de esta tendencia positiva.

En las últimas semanas, la mejora en la calificación de la deuda argentina por parte de Fitch ha sido un factor determinante. Fitch elevó la calificación de CCC+ a B-, destacando avances en las cuentas fiscales y en la acumulación de reservas. Esta mejora ha coincidido con un contexto donde los bonos argentinos han mostrado un rendimiento favorable, lo que ha contribuido a la caída del riesgo país. Sin embargo, el mercado también está influenciado por el clima internacional, que, aunque negativo para otros emergentes, no ha impactado de la misma manera en Argentina, sugiriendo que los factores locales son predominantes.