La campaña del Día de la Madre en Perú para 2026 ha comenzado con un ritmo más lento de lo habitual, afectada por un contexto político incierto y un calendario de gastos que ha distraído al consumidor. A pesar de esto, se espera que la actividad comercial se recupere en la última semana antes de la celebración, un fenómeno que ha sido observado en años anteriores. Según estimaciones de la Cámara de Comercio de Lima, se proyecta que las ventas en retail alcancen aproximadamente S/4.500 millones, lo que representa un crecimiento menor al 5% en comparación con el año anterior, lo que indica una moderación en el gasto de los consumidores.

El Día de la Madre es una de las campañas comerciales más significativas del año, solo superada por la Navidad en varias categorías. En centros comerciales, esta celebración puede representar cerca del 9% de las ventas anuales, mientras que en categorías como experiencias y delivery, se observan picos de demanda. Sin embargo, el inicio de esta campaña ha estado marcado por la cautela de los consumidores, quienes, según Leslie Passalacqua, presidenta del gremio de retail, están más distraídos y prevenidos debido a la incertidumbre política y otros gastos prioritarios como viajes y comidas.

Desde Gamarra, el panorama es aún más desafiante, con una caída en las ventas mayoristas que podría oscilar entre el 15% y el 20%. La presidenta del emporio, Susana Saldaña, ha señalado que la falta de conciencia sobre la campaña ha impactado negativamente en las ventas, especialmente en la compra de ropa de invierno. A pesar de este inicio débil, hay expectativas de que el sector se recupere en los días previos a la celebración, con un aumento en la demanda de productos como ropa, accesorios y artículos de belleza.

El canal digital está mostrando un dinamismo notable, con proyecciones de crecimiento de más del 50% en comparación con el año anterior, impulsado por una mayor variedad de marcas y mejoras logísticas. Sin embargo, la intención de compra de regalos ha disminuido del 93% al 87%, lo que sugiere que los consumidores están adoptando un enfoque más racional en sus gastos. Aun así, el componente emocional sigue siendo fuerte, con un 34% de los encuestados indicando que gastarán más que el año pasado.

En cuanto a las preferencias de compra, las flores continúan siendo el regalo más popular, seguidas por productos de bienestar y experiencias. La tendencia hacia regalar momentos en lugar de objetos se ha consolidado, con un aumento en la demanda de servicios como spa y gastronomía. Este cambio en el comportamiento del consumidor también se refleja en la creciente importancia de las compras online, donde el 74% de los consumidores investiga a través de redes sociales antes de tomar decisiones de compra. A medida que se acerca el Día de la Madre, se espera un aumento significativo en las compras, especialmente en los días previos a la celebración, lo que podría ofrecer oportunidades para los minoristas que se preparen adecuadamente para este aumento en la demanda.