- El EMAE reportó un crecimiento del 1,5% interanual en marzo de 2026.
- El sector agropecuario creció un 15,0% interanual, siendo el principal motor del crecimiento.
- La actividad industrial creció un 5,0% en marzo, liderada por la siderurgia y la industria automotriz.
- La confianza del consumidor cayó un 5,7% en abril, reflejando un panorama sombrío para el consumo.
- El primer trimestre de 2026 podría cerrar con una caída acumulada del 2,7% respecto al año anterior.
Los datos preliminares sobre la actividad económica de Argentina durante marzo de 2026 han sorprendido a analistas y funcionarios, mostrando una leve recuperación tras meses de estancamiento. Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de la consultora Equilibra, la economía creció un 1,5% interanual y un 1,0% en comparación con febrero, lo que sugiere un cierre del primer trimestre con un incremento del 0,4% respecto al mismo período del año anterior. Sin embargo, este rebote no es uniforme y se observa una "recuperación a dos velocidades" que plantea desafíos significativos para el futuro inmediato.
El sector agropecuario ha sido el principal motor de este crecimiento, con un impresionante aumento del 15,0% interanual en marzo, impulsado por una cosecha de maíz que se estima crecerá casi un 20% en comparación con la campaña anterior. Además, la faena vacuna, que había estado en declive durante siete meses, experimentó un repunte del 3,5% interanual. Este sector aportó casi la totalidad del crecimiento del EMAE, sumando 1,4 puntos porcentuales al índice general. Sin embargo, al excluir el agro, la actividad económica se mantuvo prácticamente estable, con un crecimiento marginal del 0,1% interanual, lo que indica que otros sectores aún enfrentan serias dificultades.
El sector industrial también mostró signos de recuperación, con un crecimiento del 5,0% en marzo respecto al mes anterior, según la Unión Industrial Argentina (UIA). Este aumento fue liderado por la siderurgia, que vio un incremento del 30,4% en la producción de acero, y la industria automotriz, que creció un 12,6% en comparación con febrero. A pesar de estas mejoras, la industria aún opera un 9% por debajo de los niveles de 2022, y el primer trimestre se cerraría con una caída acumulada del 2,7% respecto al año anterior. La construcción, aunque también mostró un crecimiento mensual, sigue rezagada, con caídas significativas en comparación con 2022.
A pesar de los indicios de recuperación, el panorama del consumo y el crédito es menos alentador. La confianza del consumidor cayó un 5,7% en abril, y los préstamos comerciales y de consumo continúan en contracción, lo que sugiere que el poder adquisitivo de los argentinos sigue siendo un factor limitante para el crecimiento económico. La consultora Scentia reportó una caída del 5,1% en el consumo masivo en marzo en comparación con el mismo mes del año anterior, lo que contrasta con las afirmaciones del gobierno sobre un consumo agregado en niveles récord. Esto indica que, aunque algunos sectores están mejorando, el mercado interno enfrenta serias restricciones.
El presidente Javier Milei ve en estos datos una oportunidad para relanzar su gestión, utilizando la narrativa de que la actividad ha dejado de caer como un triunfo político. Sin embargo, las consultoras privadas mantienen una postura cautelosa, con proyecciones de crecimiento más modestas para el año. Mientras el presupuesto oficial espera un crecimiento del 5%, Equilibra estima un incremento más realista del 2%. Los inversores deben estar atentos a cómo se desarrollan estos acontecimientos y a las políticas que el gobierno implementará para estimular la economía en un contexto donde el consumo sigue siendo un desafío crítico.
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